Si había esperanzas, estaba en los proles. Esta era la idea escencial. Decirlo, sonaba a cosa razonable, pero al mirar aquellos pobre seres humanos, se convertía en una acto de fe.
Frases célebres sobre: mir. [Página 86]
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Si le vas a quitar la vida a un hombre, tienes un deber para con él, y es mirarlo a los ojos y escuchar sus últimas palabras. Si no soportas eso, quizá es que ese hombre no debe morir. El gobernante que se esconde tras ejecutores a sueldo olvida pronto lo
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Admiración y familiaridad son extraños.
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Si la simetría ... nos ayuda a distinguir los objetos, no puede admirarnos que contribuya a hacernos disfrutar de la percepción. Porque a nuestra inteligencia le gusta percibir; no es el agua más grata a una garganta reseca que un principio de comprensión
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No ames a un hombre al que no admires. El amor sin veneración sólo es amistad
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No ames a quien no admires. El amor sin admiración sólo es amistad.
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Hasta un niño feo y deforme puede mirar el mundo desde arriba si va a lomos de un dragón.
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Los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro.
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Cuando una cosa está hecha, no mire hacia atrás. Mire su próximo objetivo.
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En todas partes, una mirada es una forma de lenguaje
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Si alguien se vuelve para mirar tu traje, es que no vas bien vestido.
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Tales obres son como espejos: si se mira un mono es imposible que refleje un hombre.
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A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
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Del mismo modo que no tenemos derecho a consumir riqueza sin producirla, tampoco lo tenemos a consumir felicidad sin producirla.
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El peor pecado contra el prójimo no consiste en odiarle, sino en mirarle con indiferencia. Ésta es la esencia de la humanidad.
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Admiro a quien defiende la verdad y se sacrifica por sus ideas, pero no a quienes sacrifican a otros por sus ideas
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¡Usted no me quiere ni me ha querido nunca! ... ¿Por qué entonces con su actitud, con la alegría de su mirada, con su mismo silencio me permitió usted concebir todas las esperanzas?
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Un ex amigo me preguntó si al crear a Mortadelo me estaba mirando al espejo.
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Me acercaba a él, atraída, fascinada, encontrándole encantos a la muerte en el centro de semejante pasión, pero antes de morir quería conocer, para llevar su imagen sublime en mi mirada, sus facciones desconocidas que debía transfigurar el fuego del arte
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El torreón y la torre todavía se miran, después de tantos siglos, y parece que se cuentan, por encima de las verdes florestas o de los bosques muertos, las más antiguas leyendas de la historia de Francia.