Los defectos, como las pajas, sobrenadan en la superficie; el que quiere encontrar perlas, debe sumergirse.
Frases célebres sobre: nad. [Página 274]
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A quien en la ciudad estuvo largo tiempo confinado, le es dulce contemplar la serena y abierta faz del cielo, exhalar su plegaria hacia la gran sonrisa del azul.
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Toda la noche nos la pasamos llorando y bebiendo, y pude decirte borracho las cosas que me bullían del corazón, palabras impresionantes, símiles ingeniosos, porque llorabas por otro tipo y no oías nada de lo que te decía, pero yo me oía a mí mismo, y Artu
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De modo que por fin había sucedido: estaba a punto de convertirme en ladrón, en un afanador de leche de tres al cuarto. En esto se había transformado el genio de genio pasajero, el cuentista de un solo cuento: en ladrón.
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Vienen hasta nosotros, pero a nosotros el amor arrastra, y, sin masticar, engulle. Por él, como por bala encadenada, tropas enteras mueren.
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Y condenados a muerte, aunque no destinados a morir.
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Todo pensador pone una porción de un mundo aparentemente estable en peligro y nadie puede predecir por completo lo que surgirá en su lugar.
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La emoción es la fuerza móvil y cimentadora; selecciona lo congruente y tiñe con su color lo seleccionado, dando unidad cualitativa a materiales exteriormente dispares y desemejantes
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La naturaleza de la experiencia está determinada por las condiciones esenciales de la vida.
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Cualquier ciudadano que intenta derribar la ley, suprimir la libertad o someter a otros seres humanos a actos que nada tienen de humanos insulta a sus tradiciones, ignora su educación y traiciona sus obligaciones.
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Debes tener mujeres, no hay nada que enderece tanto la mente como ellas.
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Engañar a un hombre no es nada; la mujer debe tener partes finas, para de hecho, engañar a otra mujer.
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El espacio de un edificio debe poder leerse como una armonía de espacios iluminados.
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Una obra se hace entre los ruidos atronadores de la industria y, cuando el polvo se posa, la pirámide, que recoge el eco del silencio, tiende al sol su sombra.
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La conciencia del tiempo, bajo su forma más pura, es el aburrimiento, es decir, la conciencia de un intervalo que nada atraviesa o que nada puede llenar.
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Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado.
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Hay placer en los bosques sin senderos, hay éxtasis en una costa solitaria. Está la soledad donde nadie se inmiscuye, por el oceáno profundo y la música con su rugido: No amo menos al hombre pero si más a la naturaleza.
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El que no ama a su patria no puede amar nada.
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Aquél que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados.
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No hay nada, sin duda, que calme el espíritu tanto como el ron y la verdadera religión.