Nuestra pelea con el mundo es un eco de la interminable pelea que ocurre en nuestro interior.
Frases célebres sobre: nuestr. [Página 114]
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Es la enfermedad de nuestra época que los jóvenes estén tan ocupados enseñándonos que no tienen tiempo para aprender.
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Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza debe ser una expresión definida de nuestra vida real, individual, correspondiente al objeto de nuestra voluntad
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No necesitamos tanto de la ayuda de nuestros amigos como de la confianza en esa ayuda.
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No debemos sujetar nuestra nave con una ancla sólo ni nuestra vida con una sola esperanza
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Nuestro bien y nuestro mal no existen más que en nuestra voluntad
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Nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren, y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil. ¿Sería eso, verdaderamente? ¿Toda nuestra vida sería una serie de gritos
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Yo escribía en ese momento Les fils des étoiles sobre un texto de Josephin Peladan, y le explicaba a Debussy la necesidad para un francés de liberarse de la aventura Wagner, que no respondía a nuestras aspiraciones naturales. Y le advertí que no era en mo
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Cuando nuestros dedos se tocan, siento un extraño y excitante escalofrío por todo el cuerpo. Retiro la mano a toda prisa, incómoda. Debe de ser electricidad estática. Parpadeo rápidamente, al ritmo de los latidos de mi corazón.
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Podemos simpatizar los unos con los Otros, y eso es más que bastante: eso es todo, y difícil, acercar nuestra historia a la de otros podándola del exceso que somos, distraer la atención de lo imposible para atraerla sobre las coincidencias, y no insistir,
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Si los que vienen alimentaran su nostalgia con una buena postal, al menos, del paseo nosotros seriamos capaces de recibirlos aquí en gloria y majestad pero ellos tienen su tambor y nosotros el nuestro.
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Ser humano exige ver lo perecedero y el mismo perecimiento como elementos de nuestra propia condición.
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Mucha gente importante me invita a ir a esta o aquella otra ciudad. Yo les respondo que no voy porque sólo me verían a mí, a un hombre como cualquier otro. Yo les invito a venir a Maranello porque aquí ellos pueden ver cómo hacemos nuestros coches y ellos
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Un sólo hombre, con sus dilaciones, restableció nuestra situación; porque no antepuso las habladurías a nuestra salvación. Por eso ante la posteridad y más aún ahora resplandece la gloria de este hombre.
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Nuestro amor fue un amor del momento, mi cariño fue un ave de paso y tu beso de miel y de raso fue un vaso sagrado que no olvidaré.
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Hoy vas a entrar en mi pasado y hoy nuevas sendas tomaremos... ¡Qué grande ha sido nuestro amor!. Y, sin embargo, ¡ay!, mirá lo que quedó...
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Como un último retrato, en nuestros ojos impresas lucirán nuestras miradas.
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Nuestra droga es el teatro. Deberíamos asistir a una cura de desintoxicación, pero no queremos.
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Cuando no entendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente se adopta la primera determinación.
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¡Pese a la contemplación de nuestras grandezas, que nos domina por completo, tenemos un instinto que nos corrige, que no podemos reprimir, que nos educa!