El reconocimiento de una superioridad jerárquica no es ningún obstáculo para el amor. Los recuerdos deberían decirle a todo ser humano que, siendo niño, no amó menos, sino más, a aquellas personas a quienes admiró y a quienes claramente obedeció, siendo q
Frases célebres sobre: obed. [Página 10]
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¿Quién es el hombre inútil? El que no sabe mandar ni obedecer.
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Sólo es feliz y grande aquel que para llegar a ser algo no necesita ni mandar ni obedecer.
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Los alemanes, y no sólo ellos, poseen el don de hacer inaccesibles las ciencias. Nada alegraba tanto a los alemanes de los viejos tiempos como el hecho de que nadie tuviera que obedecer a nadie.
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Verdaderamante, las chicas tienen no poco interés en que uno sea devoto y sencillo a la vieja usanza. Si a esto se allana, piensan ellas, también nos obedecerá de igual modo a nosotras.
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Sólo el hombre sabio, sólo aquel cuyos pensamientos son controlados y unificados, hace que le obedezcan los vientos y las tempestades del espíritu.
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Sin orden no hay obediencia a las leyes, y sin obediencia a las leyes no hay libertad, porque la verdadera libertad consiste en ser esclavo de la ley.
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Basta de dinero, basta de disfraces. Este otro Reino parece con mucho el mejor hasta que su otra mandíbula revela el incesto y la relajada obediencia a una ley vegetal.
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La obediencia voluntaria siempre es mejor que la forzada.
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Yo no soy sabio ni menos virtuoso, pero, gracias a Dios, tengo la docilidad de un buen hijo de la Iglesia, de cuya obediencia no permita el Señor me aparte jamás.
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Siendo Dios el móvil supremo de nuestras acciones, practicamos el bien sin coacción de ninguna especie. Lejos de eso, si mandamos, lo hacemos por amor a la justicia, y si nos toca obedecer, obedecemos por amor a la autoridad. En uno y otro caso el respeto
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Siempre una obediencia ciega supone una ignorancia extrema
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Es muy difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar.
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La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
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El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber.
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No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que veinte años de obediencia confieren al empleado. Mi existencia comenzaba a a
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Me daban ódenes. Obedecía. Me sentía justificado. Ahora nadie pueda ya darme órdenes y nada puede ya justificarme
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En toda comunidad tiene que haber una obediencia sujeta al mecanismo de la constitución estatal, con arreglo a leyes coactivas que conciernen a todos, pero a la vez tiene que haber un espíritu de libertad, pues en lo que atañe al deber universal de los ho
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Este cosmos, que es el mismo para todos, no ha sido hecho por ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre fue, es y será un fuego eterno y vivo que se enciende y se apaga obedeciendo a medida.
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Así pues, la poesía, considerada como un vehículo del pensamiento, es especialmente impresionante debido, en parte a que obedece todas las leyes de intervención eficaz, y en parte porque al hacerlo se imita a la naturaleza mediante expresiones de emoción.