Él que cree en la libertad de la voluntad nunca ha amado u odiado.
Frases célebres sobre: odi. [Página 48]
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Cuando lo quieres, se va demasiado rápido. Cuando lo odias, parece durar hasta el último momento
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Cualquiera sin sentido del humor es una parodia de sí mismo
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Cuando lo odias, tú sabes que lo puedes sentir. Cuando lo amas, sabes que no es real
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No necesito una razón para odiar
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Es mucho más fácil llegar a odiar a alguien a quien antes has amado, que a alguien por quien nunca has sentido nada en absoluto
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Con tres rencores hay quien amasa odios por todo el resto
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Tengo urgencia de oírte alegría de oírte buena suerte de oírte y temores de oírte, o sea, resumiendo estoy jodido y radiante quizá más lo primero que lo segundo y también viceversa
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Sólo los fanáticos odian a las personas tanto como las doctrinas. Uno puede ser intolerante con las teorías falsas, pero tolerante con quienes las sustentan, a condición de que no medren con ellas.
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También hay que prevenir contra los historiadores; se envilecen hasta el punto de convertirse en meros peones y cómplices del periodismo.
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Nunca tengas miedo de tus lágrimas. Ningún cobarde llora. Sólo los hombres lloran. Además, hijo, las lágrimas siempre caen de rodillas.
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Yo no creo en nada. Para mí la fe es algo tan odioso como lo es pecado para los creyentes. El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber. Fe ciega es una tautología, pues la fe es siempre ciega.
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Cada día que pasaba rodeado de comodidades y siendo lo que despreciaba, embotaba su habilidad y reblandecía su voluntad de trabajo...
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Tiempo, yo te odio. Aunque sin ti no existiera. Y por tu pasar moriré aunque por tu pasar nací
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El odio apasionado puede dar significado y propósito a una vida vacía.
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Quitad el odio de algunas personas, y tendrá hombres sin fe.
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Conserva bien lo tuyo y no codicies lo ajeno. Si tal haces, nada podrá impedirte el ser dichoso
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Estoy de rodillas y con las manos apoyadas en el suelo en la entrada del despacho del señor Grey, y unas manos amables me rodean para ayudarme a levantarme. Estoy muerta de vergüenza, ¡Qué torpe! Tengo que armarme de valor para alzar la vista. Madre mía,
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Hoy me odias y yo, feliz, me arrincono pa' llorarte...
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La aerodinámica es para hombres que no pueden construir motores.