La desgracia de la igualdad consiste en que la pretendemos solamente con los superiores a nosotros.
Frases célebres sobre: ola. [Página 95]
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Si todas las partes del universo son intercambiables en una cierta medida, cualquier fenómeno no será el efecto de una sola causa, sino el resultante de causas infinitamente numerosas.
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Hay otra que debo atender desde luego, y quiero pensar, ante todo, en educarme a mí misma. Tú no eres hombre capaz de facilitarme este trabajo, y necesito emprenderlo yo sola. Por eso voy a dejarte.
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No tengas ambición personal, y así to consolarás de vivir o de morir venga lo que viniere
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Solamente encontramos dos placeres en nuestro hogar: el de salir y el de entrar
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El dinero no sirve para comprar ni una sola necesidad espiritual.
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Es la guerra la que me ha educado; no solamente el horror de la guerra, sino también la significación de la guerra imperialista.
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En este siglo XIX, acusado de egoísmo y de frialdad, ¡Qué señuelo para los corazones nobles y compasivos, para los ánimos caballerescos, retar los mismos peligros que el guerrero, pero con una misión de paz, de consolación y de abnegación, totalmente volu
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Ser adulto significa olvidar lo desconsolados que nos hemos sentido con frecuencia de niños.
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Amar es vivir con el corazón, es decir, con la parte más viva y más consoladora de nuestro ser
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Resulta más bello dejarse engañar diez veces que perder una sola vez la fe en la humanidad
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Así el Siglo XX así zumbó la Limitada rugió cerca y dejó tres hombres aún hambrientos en las vías, mirando con afán las luces de cola secarse y converger, huyendo, barrenadas y diestras, fuera de la vista.
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El niño duerme frente a las olas de verano en el cochecito.
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¡Oh! Amapolas, sólo soledad brota en mi cabello.
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Uno no debe nunca consentir arrastrarse cuando siente el impulso de volar.
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Pero si la memoria no me falla no la he visto repetir la misma ropa ni una sola vez. Comprobar qué ropa llevará hoy se ha convertido ya en uno de mis pequeños divertimentos ligados al footing matinal.
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Mar adentro, pequeñas olas, silenciosas y regulares, iban y venían, como si alguien sacudiera ligeramente una sábana.
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Leía mucho, lo que no quiere decir que leyera muchos libros. Más bien prefería releer las obras que me habían gustado. ... Así pues, no tenía este punto en común con los demás, y leía mis libros a solas y en silencio. Los releía y cerraba los ojos y me ll
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El Eternauta comenzó siendo un cuento corto, de apenas 70 cuadros. Luego se transformó en una larga historia, una suerte de adaptación del tema Robinson Crusoe. Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un en
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Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un enemigo ignorado e inalcanzable. Pensé en mí mismo, en mi familia, aislados en nuestro chalet y comencé a plantearme preguntas.