No pude ni mirarte a la cara, me sentía mal, a punto de ponerme a llorar... intenté que no se notara.
Frases célebres sobre: orar. [Página 3]
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Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.
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Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo.
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No tienes que dramatizar ni llorar por una situación que vives...es tu elección.
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Quizá la clave para ser realmente libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites.
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Si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.
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París responde a todo lo que el corazón desea. Uno puede divertirse, aburrirse, reír, llorar o hacer lo que se le antoje sin llamar la atención, puesto que miles de personas hacen otro tanto...y cada uno como quiere.
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Aunque personalmente me satisfaga que se hayan inventado los explosivos, creo que no debemos mejorarlos.
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He servido en mi vida a muchos amos y he esculpido mi imagen de cada momento. Si las cosas extintas supiesen cuánto las he amado se procurarían un alma sólo para llorarme.
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Dime por qué, ¿tengo que enamorarme de ti?
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”Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación, y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra.
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Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma mucha gente al verme sonreír lloraría conmigo.
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Creo que los científicos creyentes somos los más afortunados. Tenemos la oportunidad de explorar el mundo natural durante un momento en la historia en que los misterios se están revelando casi a diario. Podemos percibir el esclarecimiento de esos misterio
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La religión me ayuda muchísimo a comprender y valorar la ciencia.
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No hay error en admitir que tú solo no puedes mejorar tu condición en el mundo; para crecer, necesitas aliados con los que crecer juntos.
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Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero un hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
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En este mundo, para mejorar, hay que tener el coraje de sacrificar hombres.
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No estudio por saber más, sino por ignorar menos.
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Me niego a vivir mi vida siendo una prisionera de la fama. No voy a prohibirme enamorarme de alguien que tenga mi mismo trabajo para no estar en el ojo público.
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Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro... y a veces lloro sin querer.