El orden de los factores no altera el producto, mientras esta orden no venga de arriba.
Frases célebres sobre: orde. [Página 32]
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¡Cuán necio había sido su intento! Había tratado de construir un dique de orden y elegancia contra la sórdida marea de la vida que le rodeaba.
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Un lobo con piel de cordero, dice el paisano. Eso es lo que es.
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Los hombres, desde niños, aprenden a dividirse en lobos y corderos.
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Sin orden no hay obediencia a las leyes, y sin obediencia a las leyes no hay libertad, porque la verdadera libertad consiste en ser esclavo de la ley.
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El mayor desorden de la mente consiste en creer que las cosas son de cierta manera, porque nosotros deseamos que asi sean.
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Corderos desfigurados reflejan en sus ojos las vueltas de las estrellas y los viejos molinos.
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No es la voz que ordena la historia, es el oído.
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Duermes, mientras la ciudad golpea el cristal con su llanto, ajena a tu sueño. Qué pena que este milagro de verte dormida en paz no desborde el muro de esta habitación.
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El arte de los avances es el de preservar el orden en medio del cambio.
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Adular a la cara y morder a la espalda van siempre juntos.
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Jamás un poeta alemán supo que yo componía versos; yo vivía entre escritores, pero ninguno de ellos adivinó que yo tenía una lapicera que carecía de alas y que titubeaba trémula sobre el borde del nido.
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El terror, lejos de propiciar el orden como le enseñaron en los cursos para oficiales, había sembrado un odio cuya cosecha sería fatalmente mayor violencia. Sus años de carrera militar le dieron un profundo conocimiento de la Institución y decidió emplear
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Mi pasado tiene poco sentido, no veo orden, claridad, propósitos ni caminos, sólo un viaje a ciegas, guiada por el instinto y por acontecimientos incontrolables que desviaron el curso de mi suerte.
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La libertad de los lobos es la muerte para los corderos.
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Mordemos algunas masas y observamos sin mucho entusiasmo el tubo de dentífrico que nos han obsequiado; es como si Margarita me adivinara el pensamiento, porque, apenas nos miramos a los ojos, sonreímos.
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Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flu
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Una nación que no pide más que el orden ya es esclava en el fondo de su corazón.
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El orden alfabético no es sino una variante del orden público.
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Aquella masa de solidificada razón de dieciséis kilómetros de longitud, a la que los hombres llamaban multivac, el más complejo ordenador jamás construido.