Pero te advierto que el dios que invocaba es sólo polvo y ceniza, y al invocarle lo confundía de extraña manera con el propio demonio que le engendró a él.
Frases célebres sobre: per. [Página 862]
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Ésta es de pavo -murmuraba para sí- y ésta de pato silvestre y ésta de pichón. ¡Claro: cómo voy a morirme si me ponen plumas de pichón en las almohadas! Pero cuando me acueste, las tiraré.
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¡Creo verla en las más vulgares facciones de cada hombre y cada mujer, y hasta en mi propio rostro! El mundo es para mi una horrenda colección de recuerdos diciéndome que ella vivió y que la he perdido.
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No sé qué composición tendrán nuestras almas, pero sea de lo que sea, la suya es igual a la mía, y en cambio la de Eduardo es tan diferente como el rayo lo es de la luz de la luna, o la nieve de la llama.
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Él me miró durante tanto tiempo y con tal fijeza, que me hizo experimentar deseos de abofetearle o de echarme a reír en sus propias narices. Comenzaba a sentirme a disgusto en aquel agradable círculo familiar. Tan ingrato ambiente neutralizaba el conforta
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El mayor pecado imperdonable para la sociedad es la independencia de pensamiento.
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El genio es la ignición del cariño no del intelecto, como se supone la exaltación de la devoción, y en proporción a nuestra capacidad para eso, es nuestra experiencia del genio.
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Cuando frecuentaba el bosque de pequeña, me decían que una serpiente podría picarme, que podría coger una flor venenosa o que los duendes me podrían raptar, pero continué yendo y no encontré sino ángeles, mucho más tímidos ante mí de lo que yo pudiera sen
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Estás perdido -pensé-. Te precipitas tú mismo hacia tu destino...
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Perdone que la moleste. Una mujer con una cara como la de usted tiene necesariamente que ser buena.
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Lo que pasa es que he perdido el gusto de destruirles, y me siento con muy pocas ganas de destruir.
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Yo creo que los muertos reposan en sus tumbas, pero, sin embargo, no se debe hablar de ellos con esa frivolidad.
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La obsesión del nacimiento, al transportarnos más acá de nuestro pasado, nos hace perder el gusto por el futuro, por el presente y hasta por el pasado.
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Es increíble que la perspectiva de tener un biógrafo no haya hecho desistir a nadie de tener una vida.
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¿Quién se revela? ¿Quién se levanta en armas? El esclavo raramente, pero casi siempre el opresor convertido en esclavo.
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Imposible asistir más de un cuarto de hora sin impaciencia a la desesperación de alguien
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Dios es una desesperanza que empieza donde terminan las otras.
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A los últimos a quienes perdonamos su infidelidad es a aquellos a quienes hemos decepcionado.
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Los grandes perseguidores se reclutan entre los mártires a quienes no les han cortado la cabeza.
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Qué orgullo descubrir que nada te pertenece: qué revelación.