Lo conocido es finito, lo desconocido infinito; desde el punto de vista intelectual estamos en una pequeña isla en medio de un océano ilimitable de inexplicabilidad. Nuestra tarea en cada generación es recuperar algo más de tierra.
Frases célebres sobre: pera. [Página 132]
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El entonces se repite sin cesar en el ahora, y el allá se repite en el aquí. Y, como por otra parte, a pesar de los más desesperados esfuerzos, no se ha podido representar un tiempo finito ni un espacio limitado, se ha decidido creer que el tiempo y el es
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No hay que esperar que el barco venga por uno. Lo único que hay que hacer es tomar un bote y bogar hacia él
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La vivacidad de su sentido del tiempo se había debilitado. Los días comenzaban a volar, a pesar de que cada uno de ellos se componía de esperas renovadas y sensaciones silenciosas y secretas... Sí, el tiempo es un singular enigma, una cuestión difícil de
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Pero comprendo mal cómo puede usted creer que un corazón tan desesperado, un espíritu tan frío, puede estar dotado para la música.
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La esperanza es muy importante porque puede hacer el momento presente más fácil de soportar. Si creemos que el mañana será mejor, podemos sobrellevar la vida actual.
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Que algo no funcione como tú esperabas no quiere decir que sea inútil.
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La dicha de la vida consisten en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
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No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando.
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La soledad exaspera o apaga el corazón y pervierte o debilita las aptitudes
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El verdadero hombre siente su superioridad al reverenciar lo que realmente le supera. El corazón no abriga sentimiento más noble ni bendito.
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La mentira, que una vez fue un medio liberal de comunicación, se ha convertido hoy en una más entre las técnicas de la desvergüenza con cuya ayuda cada individuo extiende en torno a sí la frialdad a cuyo amparo puede prosperar.
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Era el tipo de cosas que se podría esperar en la Calle de los Alquimistas. Los vecinos preferían las explosiones, que al menos eran identificables y se acababan pronto. Eran mejores que los olores, que te acechaban.
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Yo, Dorfl, en espera del descubrimiento de una deidad cuya existencia resista un debate racional, juro por los preceptos temporales de un sistema moral autoderivado...
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Este es Greebo, es un diablo salido del infierno. Bueno, es que es un gato, era de esperar.
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Tal es el modo de velar por el orden: hay quienes deben cooperar a él, porque, si no, no pueden vivir, y los que aun así podrían vivir son marginados porque no quieren cooperar.
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La abundancia de las cosas consumidas indiscriminadamente se vuelve funesta. Hace imposible orientarse en ella, y así como en los monstruosos almacenes hay que buscarse un guía, también la población, ahogada en ofertas, espera al suyo.
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La esperanza está, primordialmentete, en los que no hallan consuelo.
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Pero el truco era añadirle destellos. Contabas a la gente lo que tenías intención de hacer y la gente creía que eras capaz de hacerlo. Aquel viaje a caballo podría haberlo realizado cualquiera. Nadie lo había hecho. Todos seguían esperando a que se repara
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Húmedo le estrechó la mano y, en lugar de la zarpa aplastante que esperaba, sintió el apretón firme de manos de un hombre honorable y contempló la mirada tranquila, honrada y tuerta de Asidor D'Oropel.