Las amebas no pecan. Se reproducen por división celular. No desean la mujer del prójimo, ni se matan entre sí. Añadales a las amebas sexo, piernas y brazos y tendrá usted crímenes y adulterios.
Frases célebres sobre: pier. [Página 40]
Hay un total de 867 freses célebres sobre "pier" este sitio web. [Página 40]
-
-
La alondra me despierta con un tímido ensayo de canción balbuceante y un titubeo de sol en el ala inexperta.
-
Si yo fuese dictador en España, prohibiría las corridas de toros; como no lo soy, no me pierdo ni una
-
Pierdes una parte de inocencia en cada día vivido.
-
Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras lo que pierde a los hombres es que creen que todas las mujeres son diferentes.
-
Tú te desprendes de esta o aquella de mis posesiones. Si, en cambio, te desprendes de yo y mi, te desprendes de todas ellas de un solo plumazo. Se pierde la semilla de la posesión propiamente dicha. Con ello el mal es anulado en su mismo germen.
-
El Yo descarta la ilusión de yo y, sin embargo, sigue siendo yo. Ésa es la paradoja de la autorrealización. En lugar del yo original, la autoentrega perfecta deja un residuo de Dios en el cual el yo se pierde. Ésa es la forma más alta de devoción y entreg
-
No hay diferentes felicidades. Hay sólo una felicidad, que incluye la felicidad gozada cuando se está despierto, la felicidad de todo tipo de criaturas, desde el animal más insignificante hasta el más alto brahmán. Esa felicidad es la felicidad del Yo. La
-
Las preocupaciones se pierden con el tiempo.
-
Dios mío, ¡cuántas cosas le diría si supiera escribir!
-
Hay mujeres audaces y generosas que suben al tranvía dejando una pierna al acaso, como simiente de alegres piernas en el vivero de las paradas.
-
La mujer sin medias da más miedo, porque lleva sus locas piernas sin camisa de fuerza.
-
Cuando ves a una persona un día tras otro, la frescura se pierde, la relación se transforma, la pasión se enfría y empiezas a buscar otra.
-
Lo veo escaparse y me acuerdo de otras caricias de dulzura inconmensurable, quizás una vez suyas, pero que no despiertan ya en mí el deseo excepto en la memoria, nunca más.
-
Cuando me despierto, voy a tropezones hasta el cuarto de baño y bebo grandes tragos de agua del grifo hasta que no puedo beber más. Me quito mis ropas sudorosas y me derrumbo de nuevo sobre la cama, desnuda, y de alguna forma vuelvo a encontrar el sueño.
-
Durante un instante intento imaginarme cómo será el interior de la cabeza de esta mujer. ¿Qué pensamientos llenan las horas en que está despierta? ¿Qué sueños tiene por las noches?
-
Se ha dormido otra vez, pero lo despierto con un beso, lo que parece sorprenderlo. Después sonríe, como si se alegrara de estar allí tumbado y poder mirarme por los siglos de los siglos.
-
La mano de mi madre me acaricia la mejilla y yo no la aparto, como hubiese hecho de estar despierta, porque no quiero que sepa lo mucho que necesito ese contacto suyo, lo mucho que la echo de menos, aunque siga sin confiar en ella.
-
No pierdas ninguna oportunidad. Saca provecho de todas las ocasiones. Toda oportunidad está encaminada a tu desarrollo y perfección.
-
Saber hacer del amor algo absoluto, delante de lo cual todo lo demás pierda su valor, es absolutamente necesario.