En el hielo de la soledad es cuando el hombre, implacablemente, se siente como problema, se hace cuestión de sí mismo, y como la cuestión se dirige y hace entrar en juego a lo más recóndito de sí, el hombre llega a cobrar experiencia de sí mismo.
Frases célebres sobre: pro. [Página 284]
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La vida humana posee un sentido absoluto porque trasciende de hecho su propia condicionalidad, es decir, que considera al hombre con quien se enfrenta, y con el que puede entrar en una relación real de ser a ser, como no menos real que él mismo, y lo toma
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El deseo mismo cambia cuando pasa de la imagen soñada a la imagen aparecida. Todo medio es un obstáculo. Sólo cuando todos los medios están abolidos, se produce el encuentro.
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Los conceptos se forman a base de nuestras máximas experiencias de un cierto género, que reconocemos como recurrentes. Y nuestras experiencias máximas del poder no son las de una fuerza que produce cambios inmediatos, sino las de una capacidad de poner en
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La ciencia moderna debe estimular en todos una profunda humildad ante lo inexplorado.
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El sentido común del hombre tiene su propia necesidad; afirma su legitimidad con la única arma que está a su alcance, esto es, la invocación a lo obvio de sus aspiraciones y reflexiones
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Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
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Siendo propiedad del Señor Jesucristo a gran precio adquirida, no debemos ser esclavos de Satanás ni de hombre, sino señores verdaderamente libres que no sirven al pecado sino al Señor Jesús
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El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
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Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.
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La ingratitud proviene, tal vez, de la imposibilidad de pagar.
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El único propósito del castigo es la prevención del mal; nunca impulsará a nadie al bien.
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Nuestra caridad comienza en nuestra propia casa, y casi siempre termina donde comienza
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Sois un hombre prudente, y aunque el ardor de mi temperamento me traicione con algunas expresiones impropias, honro vuestra virtud y deseo deberos la tranquilidad de mi vida y la conservación de mi familia.
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Todo el secreto de la vida es estar interesado en una cosa profundamente y en otras tantas un poco.
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Vuestro propósito es tan odioso como despreciable vuestra ira. Volved por donde habéis venido o pronto sabremos qué ira es más terrible.
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No doy valor a mi vida replicó el desconocido, y me producirá satisfacción perderla tratando de libraros de su tiranía.
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Carpe Diem aprovecha el día presente. Palabras que nos recuerdan que la vida es corta y debemos apresurarnos a gozar de ella.
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Las muchas promesas disminuyen la confianza.
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La fuerza que no va guíada por la prudencia, cae por su propio peso.