Callad, amantes, y ocupad el labio con el beso. No pronunciéis palabras vanas mientras se busca vuestro corazón en otro pecho, jadeante y pobre como el vuestro, ya al filo de la aurora
Frases célebres sobre: razó. [Página 80]
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En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, soria, mi corazón se abreva.
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Virtud es la alegría que alivia el corazón más grave y desarruga el ceño de catón.
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Ni vale nada el fruto cogido sin sazón... Ni aunque te elogie un bruto ha de tener razón
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Mi corazón latía atónito y disperso...¡El limonar florido, el cipresal del huerto, el prado verde, el sol, el agua, el iris! ¡el agua en tus cabellos!. Y todo en la memoria se perdía como una pompa de jabón al viento
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Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
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Yo he visto garras fieras en las pulidas manos; conozco grajos mélicos y líricos marranos...El más truhan se lleva la mano al corazón, y el bruto más espeso se carga de razón
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En el corazón tenía la espina de una pasión. Logré arrancármela un día: ya no siento el corazón.
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Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.
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El éxito no da ni quita la razón a las cosas.
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El corazón que está lleno de miedo, ha de estar vacío de esperanza.
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Hay que tener razón, pero no a destiempo.
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Si los espectáculos cultos ponen ante mis ojos un mundo de inmoralidad y una exuberancia de lujo que ciega mis ojos al tocar al corazón, hoy tengo derecho a mis corridas de toros.
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Tu nombre es una campana de oro que pende en mi corazón. Me rompería en pedazos si te llamara una sola vez por tu nombre.
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Las ilusiones perdidas son hojas, desprendidas del árbol del corazón.
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La razón respeta las diferencias, y la imaginación las similitudes de cosas.
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A ti las quejas de mi mal profundo, hermosa sin ventura, yo te envío: mis versos son tu corazón y el mío.
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Como se pierden las barcas, ¡ay de mí! Como se pierden las nubes y las barcas, me perdí. Y pues nadie me lo pide, ya no tengo corazón. ¿Quién me compra una naranja para mi consolación?
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Porque la claridad, al descender en giros de canción, enciende una alegría de mujer en el espejo gris del corazón.
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Dios formó lindas las flores, delicadas como son; le dio toda perfección y cuanto él era capaz, pero al hombre le dio más cuando le dio el corazón.