Ángeles buenos o malos, que no sé, te arrojaron a mi alma.
Frases célebres sobre: roj. [Página 14]
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Yo te arrojé de mi cuerpo, yo, con un carbón ardiendo. Vete.
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Pálidas parecen las hojas Rojas del otoño ante las olas Verdes de los campos de arroz.
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No arrojes piedras en la fuente de la que has bebido
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Una mariposa roja como la sangre se le posó, cual un pétalo de rosa, sobre las rodillas y, mientras la miraba, sus ojos se llenaron de lágrimas. No era sólo la belleza del insecto lo que aceleraba los latidos de su corazón. Era su misma existencia, y el e
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Decir que los preliminares sirven para preparar el coito es dibujar nuestra sexualidad como los niños dibujan un hogar; con un trazo y un tejado rojo
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Toda acción trágica, aún por más elevada que ésta vaya en cuanto va calzando sus coturnos, arroja una sombra cómica tras sí.
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Sobre el excremento del caballo Las flores que cayeron del ciruelo rojo Parecen besarse
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Qué hermoso después de la tormenta otoñal el pimiento rojo.
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Flores rojas de ciruelo; el sol poniente ataca pinos y robles.
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Con tu historia y mis antojos, con tu llave y mis cerrojos; para bien o par mal, se terminó.
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Las palabras son siempre mejores que los colores, porque cuando alguien escribe rojo, tú imaginas el mejor rojo que nunca has visto.
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La maestra nos dijo un día: Dibujad la radiación. Yo pinté como cae una lluvia amarilla. Y corre un río rojo...
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Desde las cenizas me levanto, con mi cabello rojo y devoro hombres como el aire.
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Guárdate de que el adorno te aparte del camino recto, y de que la falsa imaginación te arroje al pozo.
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La revolución proletaria debería arrojar un rayo de bondad para iluminar la triste vida de las prisiones, disminuir las sentencias draconianas, abolir los bárbaros castigos -las cadenas y azotes- mejorar en lo posible la atención médica, la alimentación y
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De la semilla que arrojes un huerto plantaré y a él te allegarás para llenar tu corazón.
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Pequeñas mesitas laqueadas de rojo ponían al alcance de la mano chucherías de bronce. El aire aromatizaba simultáneamente a sándalo, a jazmín, a incienso y azahar. Piter se sentía embriagado de una esencia misteriosa más sutil, que parecía flotar permanen
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Hojas verdes, rosas rojas pintadas en la nieve, un largo ayer, hoy con mañana, siempre y sólo.
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Honestamente, nunca he arrojado una silla en mi vida.