El mayor castigo que puede imponerse a la envidia es el desprecio. Hacerle caso es permitirle saborear un síntoma de victoria.
Frases célebres sobre: saborear.
Hay un total de 14 freses célebres sobre "saborear" este sitio web.
-
-
Vivir por vivir, para gozar ásperamente, profundamente de todo aquello que ofrece la vida, para saborear hasta la última gota la copa de delicias y sorpresas que la vida tiende a quien toma conciencia de su propio ser.
-
Dejé atrás todo salvo el oculto gozo de saborear ser
-
Para tomar vino en la boca es para saborear una gota del río de la historia humana.
-
Pero el hombre que goza comparándose a sí mismo con otros hombres, sólo puede saborear lo que puede destacarlo sobre los demás.
-
Porque es imposible que cuantos fueron una vez iluminados, gustaron el don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, saborearon las buenas nuevas de Dios y los prodigios del mundo futuro, y a pesar de todo cayeron, se renueven otra vez medi
-
Si deseas saborear tu virtud, peca de vez en cuando.
-
No se puede por lo tanto afirmar que he elegido existir a través del aburrimiento, sino que éste constituye para mí un medio de utilizar lealmente el mundo, de acercarme a él, de renunciar a él, de probarlo de nuevo para saborearlo mejor
-
Es una felicidad que no procede de la comodidad, del éxito sino de la capacidad de saborear los placeres sencillos, de armonizarse con ellos y, a menudo, de inventarlos
-
La vida, como un vino precioso, hay que saborearla poco a poco, sorbo a sorbo. Los mejores vinos pierden todo su encanto y no se estiman bien si se tragan como si fuera agua
-
En todas las cosas de la vida se puede encontrar placer, si se sabe saborearlas
-
Tales son las recompensas de las letras; tales son sus consuelos. Yo mismo, aun siguiendo de tan lejos a sus favorecidos adoradores, yo mismo he podido participar de sus beneficios, y saborearme con sus goces
-
Para saborear todo cuanto ofrece de delicioso un paseo por la orilla del arroyo, es preciso que el derecho de la pereza haya sido vencido con el trabajo y que el espíritu cansado tenga necesidad de adquirir nuevo aliento contemplando la naturaleza.
-
No es digno de saborear la miel aquel quien se aleja de la colmena por miedo a las picaduras de las abejas.