El poder tiene espinas, pero para algunos gobernantes es sabroso, con todo y ellas, como las sardinas.
Frases célebres sobre: sard.
Hay un total de 16 freses célebres sobre "sard" este sitio web.
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Ayer, cuando se hablaba de filopedia, se pensaba en Estratón de Sardes, en Teócrito, en Catulo; en los ángeles de Veronese; en el matrimonio del duque de Lauzun; en las colegialas de Casanova; en las nínfulas de Ingres; en el Svidrigáilov de Dostoyevski e
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De cada lugar que visitaba yo aprendía: la sardana de Cataluña, el baile charro de Salamanca, el flamenco de Andalucía... esa es la cultura de un pueblo, un rito, una vida, una historia que necesitaba aprender.
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No se puede guiar a los hombres como a un rebaño de ovejas, y esto Lenin, a pesarde ser una persona inteligente, no lo comprendió. El objetivo de la revolución es liberar a los hombres. Pero Lenin decía: Antes os dirigian de modo estúpido, yo lo haré de m
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Dans les champs de l'observation le hasard ne favorise que les esprits préparés.
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Las sardinas volverían si los gobiernos quisiesen.
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Cuando seáis vieja, por la noche con las velas, sentada cerca del fuego, devanando e hilando, diréis, mientras cantáis maravillándoos mis versos, Ronsard me alababa en los tiempos en que era bella.
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Lo peor de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos. Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas, el puré de reproches con sardinas, las golondrinas muertas en la almohada. Lo m
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Anhelaba las aguas profundas. Me presionaron hasta convertirme en una modosa sardina conformista cuya espina dorsal fue pareciéndose a la de las otras, suave y lacia como un aborto de lombriz.
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Cuando las gaviotas siguen al pesquero es porque piensan que las sardinas serán arrojadas al mar
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El estómago agradecido antes se debatía entre la sardina y el arenque; hoy, la ideología tiene menos valor que una ración de gambas.
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Cuando florece el ciruelo yo esparzo sardinas en la tumba de mi gato.
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La Gran Enfermera tiene tendencia a alterarse mucho cuando algo impide que su equipo funcione como una máquina bien aceitada, exacta, de precisión. Cualquier objeto desordenado o fuera de lugar o en medio del paso la convierte en un blanco hatillo de sard
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Una buena sardina es mejor que una mala langosta.
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Esta mañana El sol salió de la cabeza de una sardina.
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La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas.