Tanto el creyente como el no creyente son seres humanos. Debemos tenernos un gran respeto.
Frases célebres sobre: seres. [Página 8]
Hay un total de 435 freses célebres sobre "seres" este sitio web. [Página 8]
-
-
El cariño paternal, el contacto físico, la ternura amorosa hacia todos los seres vivos, la responsabilidad social y la atención especial a los menos privilegiados, todos estos conceptos son tan simples de entender. Entonces, ¿por qué su práctica parece co
-
Y así olvidas que estás enraizado en el ser, en tu realidad divina, y te pierdes en el mundo. Confusión, ira, depresión, violencia y conflicto afloran cuando los seres humanos olvidan quiénes son.
-
Por sí misma, la experimentación científica constituye una técnica de manipulación, y el desarrollo de las ciencias experimentales desarrolla los poderes manipuladores de la ciencia sobre las cosas físicas y los seres vivientes.
-
Yo sí creo que Dios existe —dijo el presidente—, pero que no tiene nada que ver con los seres humanos. Anda en cosas mucho más grandes.
-
Rodéate de seres humanos, querido James. Es más fácil luchar por ellos que por los principios. -Se echó a reír. - Pero no me defraudes y te vuelvas humano. Perderíamos una máquina fantástica.
-
¡Todo el dinero y la vida que uno pueda desear! Las dos cosas que la mayor parte de los seres humanos elegirían! El problema es que los humanos tienen el don de elegir precisamente las cosas que son peores para ellos
-
Tengo forma sólo cuando puedo compartir el cuerpo de otro...Pero siempre ha habido seres deseosos de dejarme entrar en sus corazones y en sus mentes...
-
El ajedrez, interesantísimo; es juego de dioses: ¡manejar a nuestro antojo un mundo en pequeño con todas sus figuras! Quién sabe si el mundo no será en resumidas cuentas más que eso, un gran tablero de ajedrez al que unos seres superiores juegan con nosot
-
Los seres superiores creados por la fantasía religiosa no son más que el reflejo fantástico de nuestra propia esencia.
-
¡Como que de todos modos te habías de hacer conocer de criatura tan rebelde, de chica tan hostil! ¿Por qué, Dios mío, tanto afán? ¿Qué interés tenías en hacerte conocer de quien ni los mismos seres que pusiste a su cuidado podían tolerar la apatía?
-
Según mi opinión, escribimos y me atrevo a hablar por los novelistas vivos y muertos porque estamos en un proceso de descubrimiento, explorando la vida, a los seres humanos, a la historia que ellos hacen y que los hace.
-
Sabemos lo que significa la muerte, pero cuando su sombra aparece a lo lejos, la Tierra gira en torno a nosotros. Con todo, las punzadas del dolor se apoderarán de nosotros cuantas veces perdamos a nuestros seres queridos. Tú también morirás dejando las e
-
Luego miré mi corazón y vi un mundo lleno de maravillas: los restos del amor, las tristezas, alegrías y enfados, las imágenes de los seres queridos, de los compañeros y de los enemigos, por los que había dejado a un lado el romanticismo y la gloria para d
-
Mis sueños no son más que un símbolo de la liberación de mi terrible sufrimiento, no del amor o los seres amados. Son producto de una agitación pasajera, no de un sentimiento permanente.
-
Abre tu conciencia y mira en las paredes, dirán que puedes, ser tú mismo sin fijarte en otros seres
-
Mi originalidad consiste en traer a la vida, de un modo humano, seres improbables y hacerlos vivir de acuerdo como las leyes de la probabilidad pero poniendo -tan lejos como sea posible- la lógica de lo visible al servicio de lo invisible.
-
Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.
-
La mayoría de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles, que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, ningún viento los alcanz
-
La despedida produce un gran consuelo. Es corriente que los seres que esperan hayan visto al ser querido por última vez cuando estaba en la cama, sufriendo y rodeado de los tétricos implementos de la habitación de un enfermo o de un hospital. Aquí vuelven