Y tengo, para consuelo mío, dos extrañas flores blancas -encogidas ahora, ennegrecidas, aplastadas y frágiles- para atestiguar que aun cuando la inteligencia y la fuerza habían desaparecido, la gratitud y una mutua ternura aún se alojaban en el corazón de
Frases célebres sobre: teng. [Página 89]
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No tengo objeciones contra la religión de nadie, sea cual sea, mientras esa persona no mate ni insulte a ninguna otra persona porque ésta no cree también lo mismo.
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El hombre que me da trabajo, al que tengo que sufrir, este hombre es mi dueño, llámelo como lo llame.
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No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo.
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No conozco ninguna buena obra de arte que no tenga misterio.
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Sea de día o de noche, dormido o despierto, tengo costumbre de mantener siempre cerrados los ojos, para concentrar más el deleite de estar en la cama. Porque ningún hombre puede sentir bien su propia identidad si no es con los ojos cerrados.
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Los excesivos gastos son principalmente el resultado de los esfuerzos del gobierno para redistribuir la riqueza y el ingreso en breve, para forzar al sector productivo a que sostenga al sector no productivo. Esto erosiona los incentivos al trabajo tanto
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Cualquiera que tenga la tripa llena de clásicos es un enemigo de la humanidad.
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Vista tal cual soy, y como siempre seré, siento que soy una fuerza tanto creadora como de muerte, que soy un valor real, y tengo un derecho, un lugar, una misión entre los hombres.
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¿Qué quieren de mí? Cuando tengo algo que decir, lo digo. Cuando tengo algo que dar lo doy.
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No tengo nada que ver con la maquinaria rechinante de la humanidad... yo pertenezco a la tierra.
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Hoy me siento orgulloso al decir que soy inhumano que no pertenezca a los hombres ni a los gobiernos, que no tengo nada que ver con credos ni principios. No tengo nada que ver con la maquinaria crujiente de la humanidad: ¡pertenezco a la tierra!
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Mis pies tocan las raíces de un cuerpo eterno, para el que no tengo nombre. Estoy en comunicación con la Tierra entera. Aquí estoy en el útero del tiempo, y nada me sacará de mi quietud.
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¡Qué porvenir! ¡Qué nueva perspectiva! Tengo por quien trabajar, tengo por quien vivir, tengo un hogar que cuidar. ¡Ah! Voy a empezar una nueva vida.
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Doctor Stockmann: Pero yo tengo la razón.
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Tengo otro deber igualmente sagrado que la responsabilidad: mi deber conmigo mismo.
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DOCTOR STOCKMANN perplejo: ¿Qué no tengo derecho a...?
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Nora: Tengo otros deberes que no son menos sagrados... Mis deberes para conmigo misma.
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Un error es tanto más peligroso cuanto mayor sea la verdad que contenga
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No tengas ambición personal, y así to consolarás de vivir o de morir venga lo que viniere