El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor.
Frases célebres sobre: tod. [Página 355]
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Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes.
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La toda tuya vida es como cada ola: saber matar, saber morir, y no saber retener su caudal, y no saber discurrir y volver a su principio, y no saber contenerse en su afán...
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Ella, joven, pálida, con una de esas profundas bellezas que más que en el rostro aun bien hermoso residen en la perfecta solidaridad de mirada, boca, cuello, modo de entrecerrar los ojos. Era, sobre todo, una belleza para hombres, sin ser en lo más míni
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El lenguaje no es más que su signo y su medio, toda obra espiritual ha sido provocada por ese algo. Es lo que hace del hombre un hombre.
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Todo lenguaje poético, tanto en este sentido amplio como en el más estricto de lo poético, es en el fondo un pensar. La esencia poética del pensar guarda el reino de la verdad del ser
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Este necio pretende trastornar toda la ciencia de la astronomía
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A todos los auténticos grandes hombres les gusta dejarse tiranizar por un ser débil.
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Si el amor es la primera entre las pasiones es porque halaga a todas las demás.
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Los trajes están hechos para poder enseñarlo todo y no dejar ver absolutamente nada.
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La ignorancia es la madre de todos los crímenes.
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El amor aborrece todo lo que no es amor.
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La conciencia, amigo, es uno de esos bastones que todo el mundo coge para apalear a su vecino, pero que nunca nadie hace servir para sí mismo.
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La ignorancia es la madre de todos los crímenes. Un crimen es, ante todo, una falta de raciocinio.
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Un libro hermoso es una victoria ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano.
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Sencillo es todo lo verdaderamente grande
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Sólo los mediocres piensan en todo
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El horror de aquel espectáculo, la ignorancia de los circunstantes sobre cómo había acaecido la desgracia y, ante todo, el tremendo fenómeno que tenía ante él, dejaron al príncipe sin habla.
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Trabajen, compañeras, pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos -la felicidad de todos- es muy superior a la fatiga de cada uno. A esto los hombres llaman ideal, y tienen razón. No hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja.
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... como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto más infames fueran los agravios.