Durante mi infancia sólo ansié ser amada. Todos los días pensaba en cómo quitarme la vida, aunque, en el fondo, ya estaba muerta. Sólo el orgullo me salvó
Frases célebres sobre: vid. [Página 264]
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Uno pretende olvidar la vejez hasta el borde de la tumba.
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Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir.
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Por desgracia son más fáciles de contar los que recuerdan los beneficios que lo que los olvidan
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Cuanto más se dividen los obstáculos son más fáciles de vencer.
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Se sueña sólo cuando se duerme. Son palabras como sueño, nada de la vida, paso por la tierra, la preposición tal vez, el trípode desordenado, quienes han infiltrado en vuestras almas esa poesía húmeda de languideces, semejante a la podredumbre. De las pal
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No me quejaré. He recibido la vida como una herida y he prohibido al suicidio que cure la cicatriz. Quiero que el Creador contemple, en cada hora de su eternidad, la grieta abierta. Es el castigo que le inflijo.
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Sólo puede juzgarse la belleza de la vida por la de la muerte.
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Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.
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La muerte no es sólo el fin de la vida, es su remedio.
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La educación es una segunda existencia dada al hombre; es la vida moral, tan apreciable como la vida física.
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Con suavidad en la forma pero con fortaleza en el fondo
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Odia a los que son viles y calumnian a quienes son superiores a ellos; odia a los valientes que no saben de normas de convivencia; odia a los fanáticos atrevidos que son gente estrecha de miras.
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El hombre noble conserva durante toda su vida la ingenuidad e inocencia propias de la infancia
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Estaría dispuesto a ejercer cualquier oficio si con él pudiera obtener grandes riquezas por medios honrados; si por el contrario, para enriquecerse debiera emplear medios deshonestos, preferiría seguir en la pobreza dedicándome a mis actividades favoritas
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Sed rígidos con vosotros mismos, pero condescendientes con los demás. De este modo os veréis libres de toda envidia y resentimiento.
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Tuve por maestro a la desgracia y me ha servido de mucho.
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Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.
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La mayoría de los pecadores pasan su vida ofendiendo a Dios y confesándose.
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Cualquier hombre, en cualquier momento de la vida, puede ser tu amigo o enemigo, según te conduzcas con él