La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe. [Página 18]
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
-
-
La naturaleza está siempre en acción y maldice toda negligencia.
-
La naturaleza y el arte parecen rehuirse, pero se encuentran antes de lo que se cree.
-
La alegría y el amor son dos alas para las grandes acciones.
-
La bondad es la cadena de oro que enlaza a la sociedad.
-
La caza es siempre una forma de guerra.
-
La claridad consiste en una acertada distribución de luz y sombra.
-
La conformidad del interlocutor nos deja indiferentes. La contradicción nos hace productivos y eficaces.
-
La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.
-
La esperanza es la segunda alma del desdichado.
-
La existencia dividida por la razón deja siempre un resto.
-
La fidelidad es un esfuerzo del alma noble para igualarse a otra más grande que ella.
-
La filosofía muchas veces no reporta nada, pero ahorra mucho.
-
Escribir es un ocio laborioso.
-
Ésta es la última conclusión de la sabiduría: la libertad y la vida se merecen si se las conquista todos los días.
-
Estamos aquí para tornar imperecedero lo perecedero; y esto puede suceder sólo si se saben valorar ambas cosas.
-
Estar preocupado es ser inteligente, aunque de modo pasivo. Sólo los tontos carecen de preocupaciones.
-
Hacer una corona es mucho más fácil que hallar una cabeza digna de llevarla.
-
Hay dos poderes pacíficos: el derecho y la astucia.
-
Hay hombres que ni siquiera se equivocan, porque no se proponen nada razonable.