La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe. [Página 17]
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
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No sólo lo congénito, sino lo adquirido forma al hombre
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Sobre las rosas se puede poetizar, tratándose de patatas hay que comer
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El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro
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Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismos
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Donde no hay mujeres no existen los buenos modales.
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El amor es siempre astuto y quien se fía de él resulta engañado.
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A las muchachas las amamos por lo que son; a los muchachos, por lo que prometen ser.
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Cuando a la bondad del alma se le une la belleza del cuerpo, todos se acercan al ser afortunado y se detenien ante él.
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El eterno femenino nos impulsa hacia arriba.
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Cada hombre da vueltas alrededor de su pequeño círculo, como el gato que juega con su cola.
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La infelicidad máxima, como la felicidad máxima, modifica el aspecto de todas las cosas.
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La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios.
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La juventud quiere ser estimada más que ser instruida.
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La ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad.
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La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
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La más bella metempsicosis es aquella en que nos vemos aparecer de nuevo en otros.
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La mayor riqueza del hombre consiste en tener un ánimo suficientemente grande para no desear la riqueza.
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La metafísica de los filósofos no es más que el sentido común en lenguaje intrincado.
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La mujer es la única vasija que aún nos queda donde verter nuestro idealismo.