El joven lucha para que el viejo goce.
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe. [Página 15]
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
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El más cercano a la perfección es quien, con penetrante mirada, se declara limitado.
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El más pequeño cabello proyecta su sombra.
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El órgano con el que he comprendido el mundo ha sido el ojo.
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El perro, si está bien educado, se equipara incluso a un hombre sabio.
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Con el conocimiento se acreditan las dudas.
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Con los negocios sucede lo mismo que con el baile: hácese indispensable que las personas bailen al compás.
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Conocí, sentí del modo más vivo que mi existencia se ensanchaba en infinita medida.
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¿Cuál es tu deber? La exigencia del día.
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Cuanto hacemos tiene consecuencias. Pero no siempre lo justo y razonable produce consecuencias felices, ni lo absurdo consecuencias desfavorables, sino que a menudo acontece lo contrario.
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Cuanto más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.
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Divide y manda: ¡sabio consejo!; une y guía: ¡otro lema mucho mejor!
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El aire hace el águila.
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El Arte es el medio más seguro de aislarse del mundo así como de penetrar en él.
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El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.
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Sólo es digno de libertad aquel que sabe conquistarla cada día.
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Pensar es fácil. Actuar es difícil. Actuar como se piensa es lo más difícil de todo.
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Una aventura es siempre algo extraordinario para el que tiene el alma aventurera.
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Los mejores placeres de este mundo no son completamente puros.
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No se pueden moldear los hijos conforme a las ideas de los padres. Hay que tomarlos como Dios los da, amarlos y educarlos lo mejor posible, sin torcer su inclinación.