Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Frases célebres de Voltaire. [Página 3]
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La democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño.
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Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan.
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Es mejor arriesgarse a salvar un culpable que condenar a un inocente
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La virtud, estudio y la alegría son tres hermanos que no deben vivir separados.
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La historia de los grandes acontecimientos del mundo apenas es más que la historia de sus crímenes.
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El paraíso terrenal está donde yo estoy.
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La teología me divierte: la locura del espíritu humano se muestra allí en toda su plenitud.
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Cuanto más lee uno, más se instruye; cuanto más medita, más se halla en situación de afirmar que no sabe nada.
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Para encadenarlo al pueblo es preciso aparentar que se llevan las mismas cadenas que él.
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El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del genero humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.
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La oportunidad de hacer mal se presenta cien veces cada día, y la de hacer bien sólo una vez en un año.
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¡Cuántas cosas extravagantes ha hecho decir el afán de decir cosas nuevas!
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A los vivos se les debe respeto, a los muertos tan sólo la verdad.
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Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
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El que revela el secreto de otros pasa por traidor; el que revela el propio secreto pasa por imbécil.
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Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo.
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Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.
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Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.
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La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda.