La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
Frases célebres sobre: ajena. [Página 7]
Hay un total de 144 freses célebres sobre "ajena" este sitio web. [Página 7]
-
-
La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación.
-
Escribir literatura es un acto íntimo, sin exigencias ajenas. Trabajar un guión es más angustiante: uno ya está metido en un proceso pautado, con plazos y mucha gente.
-
Se tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas
-
El que no pueda aguantar un defecto de educación en persona ajena, carece él mismo de educación
-
El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
-
Esclavos de ajenas pasiones y de su propia vanidad, sólo conciben la gloria en un carro triunfal arrastrado por adoradores. Prefieren una corona de cartón dorado, con tal que todos la tomen por oro buen a ley, a la inmortal corona del laurel sagrado que s
-
Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.
-
Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida.
-
La gente suele ser curiosa por conocer las vidas ajenas y desidiosa para corregir la suya propia.
-
Buscad el origen o el resultado de vuestra felicidad, y encontraréis la desgracia ajena.
-
Los buenos son más sospechosos a los tiranos que los malos; la virtud ajena siempre les resulta temible
-
El uso de las facultades que me concedió la naturaleza es el único placer que no depende de la ayuda de la opinión ajena.
-
Las buenas maneras no presuponen la obediencia a la voluntad ajena.
-
La envidia de la felicidad ajena es como la guadaña que siempre se está afilando y afilando.
-
Quien ríe último, de la desgracia ajena, ríe mejor.
-
No dejéis que el ruido de las opiniones ajenas silencien vuestra propia voz interior
-
El amor a la patria no conoce fronteras ajenas.
-
Tal vez ninguna persona puede ser un poeta, o incluso disfrutar de la poesía, sin una cierta enajenación mental.
-
Es preciso fijar perspectivas en las que el mundo aparezca trastrocado, enajenado, mostrando sus grietas y desgarros, menesteroso y deforme en el grado en que aparece bajo la luz mesiánica. Situarse en tales perspectivas sin arbitrariedad ni violencia, de