¿Qué será de mi vida mañana, cuando el loco afán de ayer se vaya muriendo poco a poco?
Frases célebres sobre: ando. [Página 304]
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Ibas caminando hacia el misterio. Yo salí a su encuentro y te alcancé... Triste, cruzabas por la vida y al ver tu almita herida te acompañé...
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No pierdas el tiempo golpeando la pared, con la esperanza de transformarla en una puerta
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A veces se siente más la angustia esperando un placer que sufriendo una pena
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No hay secretos para el éxito. Éste se alcanza preparándose, trabajando arduamente y aprendiendo del fracaso.
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Se ha alcanzado la excelencia como líder cuando la gente lo sigue a uno a todas partes, aunque sólo sea por curiosidad.
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Las virtudes son hermanas que se abrazan estrechamente; cuando una cae, todas vacilan; cuando una se levanta, todas cobran ánimo
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Yo quisiera ¡y no puedo! Ser como son los otros, los que pueblan el mundo y se llaman humanos: siempre el beso en el labio, ocultando los hechos y al final... El lavarse tan tranquilos las manos.
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Cuando bajo a mi perro, siempre voy pensando que hay un fotógrafo retratándome y me pongo ideal.
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Sufrir es una debilidad, cuando es posible evitarlo y hacer algo mejor.
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Viví mi vida dando por sentado que todo lo que no me gustaba tendría un contrario, algo que si me gustara
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El lujo es una necesidad que empieza cuando acaba la necesidad
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La libertad nunca ayuda a fundar edificios políticos durables: los corona cuando ya están fundados.
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La gente se puede oponer a ti, pero cuando se den cuenta de que los puedes herir, se unirán a tu bando.
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Cuando no entendemos una cosa, es preciso declararla absurda o superior a nuestra inteligencia, y generalmente se adopta la primera determinación.
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No se sabe la fuerza moral que pierde la exhortación a un desdichado cuando se la dirige el que es dichoso
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A veces damos el nombre de favor a la justicia, y creemos de muy buena fe que fuimos buenos y generosos cuando no hemos sido más que justos
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Se dicen cosas sólidas cuando no se procura decir con ellas cosas extraordinarias.
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¡Adiós! ¡Adiós! ¡Te amaré siempre! Desde ahora, abandono la virtud.
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Bueno es que se obedezcan las leyes. El pueblo comprende lo que las hace justas. No se las abandona. Cuando se hace depender su justicia de otra cosa, es fácil tornarla dudosa.