Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos.
Frases célebres sobre: aquell. [Página 30]
Hay un total de 1445 freses célebres sobre "aquell" este sitio web. [Página 30]
-
-
El progreso llega a aquellos que se adiestran ininterrumpidamente.
-
Aquellos cuya conducta se presta más al escarnio, son siempre los primeros en hablar de los demás.
-
Fácilmente nos dejamos engañar por aquellos que amamos.
-
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
-
De aquellos polvos vienen estos lodos.
-
Cantemos al linaje de aquella que nació de la espuma de las olas; Cantemos al real e inmenso origen de donde partieron, alados, los inmortales deseos.
-
Los hombres fácilmente se persuaden de que es falso, o al menos dudoso, aquello que no desearían que fuese verdadero.
-
Pocos son los hombres que saben caminar a la muerte con dignidad, y muchas veces no aquellos de quienes lo esperaríamos. Pocos son los que saben callar y respetar el silencio ajeno.
-
Evitad todo aquello que pueda atraer a la envidia
-
Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.
-
Tus bienes y tus males dependen de aquellos con quienes más te hayas juntado.
-
Por consiguiente, haremos bien en suprimir las lamentaciones de los hombres famosos y atribuírselas a las mujeres - y no a las de mayor dignididad- o a los hombres más viles, con el fin de que les repugne la imitación de tales gentes a aquellos que decimo
-
La realidad es aquello que, cuando uno deja de creer en ello, no desaparece.
-
Un producto es aquello que se puede ofrecer a un mercado con la finalidad de captar la atención para conseguir que sea adquirido, usado o consumido, siempre intentando satisfacer un deseo o una necesidad
-
Las puertas de nuestro país están abiertas a todos aquellos que quieran volver a casa y ayudar a la sociedad.
-
Al buscar lo imposible el hombre siempre ha realizado y reconocido lo posible. Y aquellos que sabiamente se han limitado a lo que creían posible, jamás han dado un solo paso adelante
-
Tejamos en el día un hueco de verdad, el libro de poemas toma apenas lo que el show o la serial y brinda todo aquello que un hombre puede dar, su lágrima, su dicha, su secreto sin horarios ni canal.
-
Brava comparación -dijo Sancho-, aunque no tan nueva, que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan
-
Escribir sobre asuntos de caza constituye, en cierto modo, una liberación de los condicionamientos que rigen el resto de mi actividad literaria. Si cazando me siento libre, escribiendo sobre caza reproduzco fielmente aquella placentera sensación, torno a