A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.
Frases célebres sobre: bal. [Página 41]
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Ya hay que llamarlo handball, se usan más las manos que los pies
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Qué agradable es poder confesar sus intimidades en público, ¿No le parece, caballero? ¿Hay muchos en mi lugar que pueden sentarse impunemente- te a la mesa de un café y entablar una amable conversación con un desconocido como lo hago yo? No. Y, ¿Por qué n
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Nadie le exige a Balzac que sea Stendhal. A Balzac sólo se le exige que sea Dios.
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Baldía y fea como una rodilla desnuda es mi alma. Busco un poema que no encuentro, el poema de un cuerpo a quien la desesperación pobló súbitamente en su carne, de mil bocas grandiosas, de dos mil labios gritadores.
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Los hombres son generalmente más cuidadosos con sus caballos y perros que con sus hijos.
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Es muy duro ser caballero y escritor.
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Si dos cabalgan en un caballo, uno debe ir detrás.
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Es abuso, cualquier comportamiento encaminado a controlar y subyugar a otro ser humano mediante el recurso al miedo y la humillación, y valiéndose de ataques físicos o verbales
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La ira es un caballo fogoso; si se le da rienda suelta, se agota pronto por un exceso de ardor.
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Cuando son dos a cabalgar en un caballo, uno de ellos tiene que ir detrás.
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Los caníbales prefieren a los que carecen de espina dorsal.
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Preveo la desaparición del canibalismo. El hombre está asqueado del hombre.
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Sólo sé que no sé nada; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.
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Con armas en mi alma, balas de amor, fuego de fe, en pie de guerra ante el enemigo que no se deja ver.
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La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.
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Juro por la burra de Balaam que, si sigue callando, haré que se arrepienta de su obstinación. Y diciendo estas palabras, el Califa no pudo evitar lanzar sobre el desconocido una de sus peligrosas miradas; éste ni se inmutó: el ojo asesino no le produjo el
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Los hombres pueden preciarse de escribir honesta y apasionadamente sobre los movimientos de las naciones; pueden pensar que la guerra y la búsqueda de Dios son los únicos temas de la gran literatura; pero si la posición de los hombres en el mundo tambalea
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La muerte es el enemigo. La muerte es contra lo que cabalgo con la espada envainada y el pelo flotando al viento
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No os fiéis del caballo, troyanos. Algo pasa, temo a los griegos, incluso cuando ofrecen dones.