Toda dictadura es casta y antivital; toda manifestación de vida es en sí un enemigo de cualquier régimen dogmático.
Frases célebres sobre: casta.
Hay un total de 38 freses célebres sobre "casta" este sitio web.
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Lo diga quien lo diga, con esa casta de miserables ni hay que hablar ni hay que entenderse.
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Los profesores forman una casta repugnante
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Cristián Castañeda se puede mandar, va a jugar frontal, elige el centro: ¡Ahí va para Iván, Ivan, Ivan, Ivan Zamorano, Zamorano, Zamorano, cabeza ganadora, cabeza goleadora, Ivan Luis Zamoranooooo! Zamorano por dos esta noche... esta noche, esta noche, el
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La letra con sangre entra... pero con sangre del maestro. Si bien esta frase -según acredita Carmen Díaz Castañón en su libro Alejandro Casona. Oviedo: Biblioteca Caja de Ahorros de Asturias, 1990, página 106- la pronunció Casona, este principio pedagógic
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El buen maestro no se limita a decir a la juventud lo que hay que hacer: lo hace delante de ella, como el pájaro-madre vuela para enseñar a volar. Citado en Carmen Díaz Castañón, Alejandro Casona. Oviedo: Biblioteca Caja de Ahorros de Asturias, 1990, pági
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Los políticos se han convertido en una casta para sí misma, unos profesionales de la nómina.
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Fue una cosa amistosa, sin complicaciones. La respeto, es intocable: pertenecemos a castas totalmente diferentes. Es de esas chicas que uno pone en un altar para adorarlas. Pero bueno, a su vieja su madre no le gusto nada. Tampoco es que la culpe.
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Entre los espectadores que me aclamaban en la sala, había un joven húngaro, con facciones y estatura de dios. Aquel joven debía transformar a la casta ninfa que yo era entonces en una bacante salvaje y desenfrenada.
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Las revoluciones las hacen los hombres de carne y hueso y no los santos, y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada.
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La casta adulta, una casta, como en la India. Y los niños son los intocables.
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Debemos rendir cuenta de nuestras acciones ante Dios. Podemos engañar a nuestras familias, a nuestra aldea, a nuestra casta, pero nunca podremos engañar a Dios.
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Le parecía tan bella, tan seductora, tan distinta de la gente común, que no entendía por qué nadie se trastornaba como él con las castañuelas de sus tacones en los adoquines de la calle, ni se le desordenaba el corazón con el aire de los suspiros de sus v
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En el fondo de todos los grandes acontecimientos encontraréis una mujer: Judit liberta á los hebreos de la tiranía; por Lucrecia se derrumba el trono romano; la sangre de la casta Virginia cimenta la libertad de los plebeyos; Volumnia impide la demolición
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Las castas no son rígidas, sino que están en lucha y en contacto unas con otras; y asistimos con frecuencia a resistencias y desaparaciones de castas.
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Los derechos de todos son iguales: la justicia, preparada y equilibrada en eterna calma, se estremecerá desde la balanza de oro en la que se pesan los actos de los hombres, el mismísimo polvo del prejuicio y la casta: Ninguna raza, ni color, ni condición
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A los propios campesinos les corresponde tirar los ídolos y derribar los templos de las vírgenes mártires y los pórticos conmemorativos en honor de las viudas castas y fieles; es erróneo que otros lo hagan por ellos. Marzo de 1927.
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La soledad, cuando es cotidiana, se escribe con minúsculas muy raquíticas y es humilde como una castañera sin empleo.
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Que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas. Quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud.
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La democracia, tanto por asegurar su triunfo como porque ignora las condiciones del poder y es incapaz de ejercerlo, se da un jefe absoluto ante cuya autoridad desaparezca todo privilegio de casta; la burguesía, que teme el despotismo al par de