Conocí pueblos que cabían en el vidrio de una ventana.
Frases célebres sobre: conocí. [Página 4]
Hay un total de 115 freses célebres sobre "conocí" este sitio web. [Página 4]
-
-
Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que aún no conocía
-
Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía.
-
Entre las angustias de los días que siguieron está el mayor de los suplicios: la inefabilidad. Jamás podré explicar lo que vi y conocí durante esas horas de impía exploración, por falta de símbolos y capacidad de sugerencia de los idiomas.
-
Se parece a un ascensorista que conocí en Lima, Ohio, hace quince años.
-
Un palacio del que se conocían todas las habitaciones no era digno de ser habitado.
-
He visto mucho, he experimentado mucho, conocí diferentes clases de personas, pero mis raíces están en Nueva Jersey, yendo a casa, en el sótano de mi mamá
-
Conocí gente del pueblo engañada por una Iglesia tan cómplice como beneficiaria del poder del Estado y de los terratenientes latifundistas, gente permanentemente vigilada por la policía, gente que durante innumerables veces fue víctima inocente de las arb
-
Un accidente es una manifestación del destino que no conocíamos.
-
Yo nunca he querido más, hasta que te conocí a ti.
-
Cuando tenía quince años, estaba empeñado en aprender; a los treinta, contaba con una base firme; a los cuarenta, ya no tenía dudas de nada; a los cincuenta, conocía la ley del cielo; a los sesenta, tenía los oídos bien abiertos; a los setenta, era capaz
-
Conocí mi pueblo cuando me fui. Empezás a extrañar las piedritas, los huellones, el barro, el arroyo; y no es nostalgia, es empezar a conocer simplemente las cosas en las que uno no se había fijado antes.
-
Tuve muchos maestros de que aprender. Sólo conocían su ciencia y el deber. Nadie se animó a decir una verdad, siempre el miedo fue tonto
-
Allí conocí a mi mujer, Shirley en la escuela de arte. En esa época, finales de los cincuenta y principios de los sesenta, eran centros fascinantes en los que caímos todos los que no queríamos ser como los demás. Había gente muy interesante, de todas las
-
América fue, en casi todos los aspectos, un hecho nuevo para los europeos que la descubrieron. No se parecía a nada de lo que conocían. Todo estaba fuera de la proporción en que se había desarrollado históricamente la vida del hombre occidental.
-
No conocía un solo sacerdote. No tenía un solo amigo católico. ... Pero el gran libro que se me abrió y en el que hice mis estudios, fue la Iglesia. ¡Sea eternamente alabada esta Madre grande y majestuosa, en cuyo regazo lo he aprendido todo!
-
Y lo espantoso era que Grenouille, aunque reconocía este olor como el suyo, no podía olerlo. No podía, ni siquiera ahogándose en el propio olor, ¡Olerse a sí mismo!
-
Amor mío, te conocí por casualidad, te saludé por educación, te besé por atracción pero jamás pensé que tus besos serían mi mayor adicción
-
Durante mucho tiempo fui amnésico. Había olvidado incluso a mis amigos: Marthe Robert, Henri Thomas, Adamov; ya no reconocía ni a Jean Louis Barrault. Aquí en Ivry sólo el doctor Delmas me hizo bien; lamentablemente murió... Estoy asqueado del psicoanális
-
No sabía lo que era malo hasta el momento en que conocí lo bueno.