En la sombra en donde los corazones hablan; cuando en torno las cosas se empiezan a ver menos; te amo mucho esta noche para hablarte de amor.
Frases célebres sobre: corazones. [Página 5]
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Un fracaso en amor es, para el hombre, como una misión cumplida. Los corazones están hechos para ser rotos.
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No hay casa, por humilde que sea, en la que, si son puros los corazones que allí habiten, no entre el amor
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Así el Amor es más intratable y más tirano para los corazones rebeldes que con aquellos que reconocen su imperio
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El amor que corrompe a veces los corazones puros, purifica los corazones corrompidos.
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Si el dinero, la autoridad o el intelecto pudieran comprar los corazones de la gente, las personas más queridas serían los prestamistas, los policías o los profesores de universidad.
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¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.
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La belleza es la llave de los corazones. La coquetería es la ganzúa.
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Realmente Dios no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones
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El amor es una música cálida, diabólica, que hace latir hasta los corazones de los más ancianos
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A menudo, el sepulturero entierra, sin saberlo, dos corazones en el mismo ataúd
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Ojos que ven corazones que sienten
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Cerrad vuestros corazones con más cuidado que vuestras puertas.
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Consíguelo si puedes. No emplearé contra ti ninguna de las armas que el mundo me ofrece. Si la ley que el dedo de Dios ha escrito en nuestros corazones es la que tú dices, yo también soy una criatura de Dios.
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Los espíritus melancólicos reposan al reunirse con otros espíritus afines. Se unen afectuosamente, como un extranjero al ver a un compatriota suyo en tierras lejanas. Los corazones que se unen por la tristeza no serán separados por la gloria de la felicid
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Yo me he conducido de tal modo que, después de Dios, mi fortaleza principal y mi seguridad descansan en los corazones leales y en la buena voluntad de mis súbditos.
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La Navidad! La propia palabra llena nuestros corazones de alegría. No importa cuánto temamos las prisas, las listas de regalos navideños y las felicitaciones que nos queden por hacer. Cuando llegue el día de Navidad, nos viene el mismo calor que sentíamos
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Sólo a fuerza de favores se conquista a los espíritus mezquinos, a los corazones generosos se les gana con el afecto
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Los pueblos serán felices y dichosos si la benevolencia y el verdadero afecto estrechan sus corazones.
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Para que los pueblos sean felices y dichosos, no basta que el interés material ponga en contacto a los unos con los otros; es necesario además que la benevolencia y el verdadero afecto estreche sus corazones.