Dije: buscaré lo que es humilde y pondré las raíces de mi identidad allí: todos los días despertaré y encontraré lo humilde cerca.
Frases célebres sobre: dad. [Página 563]
Hay un total de 19837 freses célebres sobre "dad" este sitio web. [Página 563]
-
-
Qué podría ser menos desafiante que la amabilidad: es mucho menos desafiante, digamos, que el amor, que es tan invasivo y profundamente comprometedor.
-
Los poemas son formas de coloración protectora mediante las cuales una persona insegura de sus verdaderos colores hace pruebas de coloración para imitar los colores verdaderos o para engañar la detección.
-
Sin mujer al lado no puede el hombre ser en verdad perfecto
-
La desconfianza es madre de la seguridad.
-
No es la forma de gobierno lo que constituye la felicidad de una nación, sino las virtudes de los jefes y de los magistrados.
-
El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
-
Los sabios tienen sobre los ignorantes las mismas ventajas que los vivos sobre los muertos; que la sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
-
Todos los exploradores están buscando algo que han perdido. Rara vez es que lo encuentra, y más raro todavía que el logro les trae más felicidad que la búsqueda.
-
La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.
-
La mejor medida de la honestidad de un hombre que no es su declaración de impuestos. Es no modificar su balanza de baño.
-
Tal vez con el transcurrir de los años yo pierda grandes amigos, pero aprenderé que aquellos que son mis verdaderos amigos jamás estarán perdidos
-
Triste es llegar a una edad en que todas las mujeres agradan y no es posible agradar a ninguna.
-
La vida no se nos ha dado para ser felices, sino para merecer serlo.
-
Los efectos del amor o de la ternura son fugaces, pero los del error, los de un solo error; no se acaban nunca, como una cavernícola enfermedad sin remedio.
-
Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mí me han engañado las dos.
-
A veces de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad.
-
Un poco de ingenuidad nunca se aparta de mí. Y es ella la que me protege
-
Cuántos, cansados de mentir, se suicidan en cualquier verdad.
-
La verdad tiene muy pocos amigos y los muy pocos amigos que tiene son suicidas.