Vale más ser desgraciado y racional que feliz y falto de razón.
Frases célebres sobre: desgracia. [Página 11]
Hay un total de 444 freses célebres sobre "desgracia" este sitio web. [Página 11]
-
-
La desgracia de los hombres proviene siempre de que colocan mal su precaución y su confianza.
-
En las desgracias hay que acordarse del estado de conformidad con que miramos las ajenas.
-
Nada resulta excesivo para recomendar al auditorio musical esta obra, esencialmente artística, que ha sido acertadamente considerada una de las más bellas del siglo que ha visto nacer a este desgraciado gentilhombre.
-
No preguntéis al tiempo nada. La desgracia nunca responde
-
Por desgracia son más fáciles de contar los que recuerdan los beneficios que lo que los olvidan
-
El dolor es la dignidad de la desgracia.
-
Tuve por maestro a la desgracia y me ha servido de mucho.
-
Los que ejercitan el bien con el desgraciado, no pueden medir nunca la magnitud de una sola palabra de bondad, una sonrisa de dulzura que para el caído, para el infeliz, es como el rayo de sol que vuelve la vida a los miembros entumecidos por el hielo de
-
Quien ha nacido en nuestros días y retorna a los modos de la antigüedad es un estúpido y labra su propia desgracia.
-
Las desgracias, al igual que la fortuna, sólo llegan cuando las hemos buscado con nuestros actos.
-
Las ciencias y las letras son el alimento de la juventud y el recreo de la vejez; ellas nos dan esplendor en la prosperidad y son un recurso y un consuelo en la desgracia.
-
Tropezar dos veces en la misma roca es una desgracia proverbial.
-
La fraternidad de la desgracia es la más rápida.
-
Cada quien es como es, y ya bastante desgracia tiene
-
Gobernar a base de miedo, es muy eficaz. El miedo hace que no se reaccione, el miedo hace que no se siga adelante. El miedo es mucho más fuerte casi, desgraciadamente que el altruismo, que el amor, que la bondad. El miedo nos lo están dando todos los días
-
Atribuimos a la casualidad nuestras desgracias, nunca nuestra prosperidad.
-
La envidia es natural al hombre y sin embargo, es un vicio y una desgracia a la vez. Debemos considerarla como un enemigo de nuestra felicidad y procurar sofocarla como a un mal demonio.
-
La mera idea de que sucedan los milagros, sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.
-
Que nadie elogia a la felicidad... Por eso dicen que en la mitad de la vida en nada se diferencian los felices de los desgraciados.