La lucha por el derecho, no es solo lucha por un derecho positivo nacional, sino también por un derecho positivo internacional o universal, para que encarnen ambos, cada vez más, valores éticos, y realicen la aspiración humana de la justicia sobre la tie
Frases célebres sobre: enc. [Página 149]
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Participé en la resistencia antifranquista y fui consciente de los riesgos que corría, efectivamente, fui detenido y pasé cinco años en la cárcel. Pero en ningún momento pensé que me podían matar y, efectivamente, no me mataron. Mi familia, mientras yo es
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No vengo aquí a vender paraísos perdidos ni a buscar indulgencias históricas, decir la verdad, la mía, es mi obligación, pero tambien mi derecho.
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Me encantan los domingos. Hago lo mismo que los demás días, pero sin remordimientos
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Gays, cuantos más mejor, menos competencia.
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No hay que darse por vencidos ni aun estando vencidos.
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La verdad en la ciencia puede ser definida como la mejor hipótesis de trabajo para llegar a la siguiente mejor.
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Yo no creo en los cracks, creo que las cosas se consiguen trabajando, luchando y cogiendo experiencia.
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Ha sido el día más feliz de mi vida, aún no me lo puedo creer. Yo sólo esperaba terminar la carrera, coger experiencia; sabía que iba a cansarme mucho porque es una carrera muy larga. Al principio no tenía mucho ritmo, pero al final fui cogiéndolo.
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Mi padre y mi madre también corrieron en moto. A los dos años empecé a montar en bicicleta y a los tres mi padre me fabricó una moto y empecé a entrenar. Lo de la velocidad a la que se compite hay que mirarlo por la experiencia de cada piloto y no por la
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Los días son a veces tan tristes que sencillamente no merecen la pena. No merece la pena correr, ni esperar, ni vigilar. Días tan tristes que no merecen ni un esfuerzo, ni el más pequeño movimiento. Los días así hay que dejarlos correr, como los trenes no
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Por alguna razón, cuando uno se sienta en el sillón de un despacho, al otro lado de la mesa o en el asiento del conductor de autobús, o cuando sencillamente se preuba uno la gorra de un policía o sujeta el cuchillo de un carnicero, se siente por un segund
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En mi cabeza se enciende una bombilla por cada bombilla que se apaga.
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El médico dice que todo lo que está escondido está esperando, precisamente, ser encontrado.
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A pesar de mi resistencia, progreso, lo cual es una traición de los sentidos. Igual que en el colegio, donde por mucho que te empeñes en evitarlo, el final, aprendes.
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El ruido es la consecuencia directa del esfuerzo de la gente por luchar contra la naturaleza de las cosas.
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La impertinencia no está del todo mal vista en según qué fiestas y es, en cualquier caso, un pecado perdonable. Seguramente porque la impertinencia, como el ping pong, es una actividad insignificante que jamás ha matado a nadie.
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La teoría del caos se desmoronaba ante la perfecta maquinaria de fatalidades que regía su vida, nada es casual”, se decía. Por más que agite el puzzle, todas las piezas vuelven a encajar con demoledora exactitud en el mapa de mi fracaso.
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Lo que solemos elevar a la categoría de meditaciones no es más que el ruido de un motor encendido. Saúl había aprendido con el tiempo a no sublimar la torpe mecánica de su nada ilustre cabeza y, al contrario que muchos de nosotros, despreciaba sus propios
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¿Acaso no debe uno llevar hasta el final las riendas de su propia existencia?