Se nos muere el amor, tiene fiebre de frío, se nos cayó de la cama cuando lo empujó el hastío
Frases célebres sobre: fiebre.
Hay un total de 32 freses célebres sobre "fiebre" este sitio web.
-
-
Es la fiebre de la juventud lo que mantiene al resto del mundo a la temperatura normal.
-
He estado enfermo y lo he pasado muy mal. Un Dakar genera mucha tensión, es una carrera en la que lo pasas mal. Si encima le añades una gripe, anginas, fiebre y antibióticos, y la responsabilidad de liderar un proyecto e ir primero en la carrera... Estaba
-
La crisis es como la fiebre de los niños, que empieza muy fuerte y luego se baja.
-
Los piqueteros ven una pala y les da fiebre.
-
El planeta está enfermo. Es como una fiebre. Tenemos 4 años para sanarlo,si no las consecuencias serán irreparables,es por eso que compongo canciones así... para que el mundo tome conciencia de lo que está pasando
-
Si hubiera querido un trabajo fácil, me hubiera quedado en Porto -con una cómoda silla azul, el Trofeo de la Champions League, Dios, y después de Dios, ¡yo! Para mí, presión es una fiebre de pollo. Le tengo más miedo a eso que a la presión en el fútbol.
-
Realmente no sé a que se me había destinado, sólo recuerdo que una tarde oí ejecutar una sinfonia de Beethoven, que a continuación me dio fiebre, enfermé, y cuando recobre la salud era músico.
-
En el fondo, entre la fiebre excitada y la sabiduría hay un combate, y algunas veces gana la fiebre, otras veces es la sabiduría la que pierde
-
El amor es un verdadero acceso de fiebre, con la diferencia de que ésta comienza con frío y termina con ardor, mientras que el amor sigue el camino contrario.
-
La fiebre de la enfermedad la provoca el cuerpo propio. La del amor, el cuerpo del otro.
-
La juventud es una embriaguez continua, es la fiebre de la razón.
-
Pronto, como un lebrel, acecho botas, medias. Reconstruyo los cuerpos y ardo en fiebres hermosas. Ellas me encuentran raro y van cuchicheando. Mis deseos brutales se enganchan a sus labios...
-
En seguida descubro la botina, la media, y... Reconstruyo los cuerpos, consumidos por hermosas fiebres. Ellas me encuentran gracioso y hablan entre sí, muy quedo...Y mis deseos brutales se cuelgan de sus labios.
-
Encantadora mía, ten dulzura, dulzura... Calma un poco, oh fogosa, tu fiebre pasional; la amante, a veces, debe tener una hora pura y amarnos con un suave cariño fraternal.
-
No te ilusiones con tu riqueza y tu belleza, puedes perderlas; aquella en una noche, ésta en una fiebre
-
Y cuando durante todo ese tiempo se piensa que los demás van al placer sin deseo, se piensa en ¡cuánto darían ellos por sentir hasta el más leve escalofrío de fiebre, y que uno de ese temblor muere, que le consume a uno hasta el corazón!
-
La tarde caía y la fiebre de comienzos del verano había abandonado el ambiente, al igual que la temperatura abandona a un gigante muerto.
-
Quise ponerme de pie, pero estaba retenido en mi sitio, y en la imposibilidad de hacer ningún movimiento. Un frío glacial traspasó mis miembros; sentí el escalofrío de la fiebre: mis visiones se convirtieron en ensueños, y por último quedé dormido.
-
Proferí entonces una exclamación de alegría y lo estreché con más fuerza contra mi cuerpo, donde pude sentir, en la fiebre repentina que hizo presa de su cuerpo, los acelerados latidos de un pequeño corazón.