Conocerás por experiencia lo salado del pan ajeno, y cuán triste es subir y bajar las escaleras en un piso ajeno
Frases célebres sobre: jar. [Página 86]
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Me parece absurdo que las leyes, que son expresión de la voluntad pública, que detestan y castigan el homicidio, cometan ellas mismas también uno, ordenando un homicidio público para alejar a los ciudadanos del asesinato.
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La gente no quiere trabajar, la gente quiere vivir bien, pero sin trabajar.
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Los pájaros son clarines entre los cañaverales que le dan los buenos días al sol de Dios cuando sale.
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Pájaros con muchas plumas no se pueden mantener; los escribanos con una mantienen moza y mujer.
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No era fácil como a mí me parecía, dejar todo y seguir sola en la vida, dejar a un costado todo lo que pasamos, llegar a olvidar cuanto nos amamos. Es la vida que me alcanza, es la vida que me alcanza...
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La inspiración es trabajar todos los días
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Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.
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La única función que me asigno es dejarle al mundo algo que no haya tenido antes de mí. Ésa es la función más genuina de un escritor.
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Y yo respiro, y ando, y caigo, y giro y vuelvo a ver los árboles sedientos y los pájaros disparados en la embriaguez de la música del viento y estoy inmóvil y absorto y maravillado de un día más en el pecho ardiendo.
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Me falta el jarro de flores olorosas de tu corazón.
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¡Alejarse! ¡Quedarse! ¡Volver! ¡Partir! Toda la mecánica social cabe en estas palabras.
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Cuando uno tiene motivos de quejarse de un amigo, conviene separarse de él gradualmente, y desatar, más bien que romper, los lazos de la amistad.
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Bajo la impresión que tenemos de que los deberes del hombre son públicos, parecería que sólo y exclusivamente privados deberían ser los de la mujer; pero, ¿podemos admitir que el reino de la mujer esté encerrado entre los mueros del jardín donde abren sus
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La chica rara, cuyo reinado inauguró la heroína de Carmen Laforet, no sólo rechazaba la retórica idealización de sus labores predicada por la Sección Femenina, sino que empezaba a convivir con una idea inquietante, difícil de encajar y de la que cada cual
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Existen cosas inolvidables: esos ojos tuyos, aquella guerra triste, el tiempo en que vendrán los pájaros, los niños.
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¿Qué harás? ¿En qué momento tus ojos pensarán en mis caricias? ¿Y frente a cuales cosas, de repente, dejarás, en silencio, una sonrisa?
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Estar árbol a veces, es quedarse mirando sin dejar de crecer el agua humanidad y llenarse de pájaros para poder, cantando, reflejar en las ondas quietud y soledad.
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Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo
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Bien sé, hijo, que otras muchas cosas os podría y debería decir. De las que podría, no hacen por ahora al caso... las que debería están tan oscuras y dudosas que no sé cómo decirlas ni que os debo aconsejar sobre ellas,porque están llenas de confusiones y