Tengo otro deber igualmente sagrado que la responsabilidad: mi deber conmigo mismo.
Frases célebres sobre: lid. [Página 200]
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Nora: ¡Ay Torvald! En realidad no sé con certeza que es la religión
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El encanto es una cualidad de los demás que nos hace más satisfechos de nosotros mismos
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El desánimo es una incredulidad
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Hacer con facilidad lo que es difícil a los demás; esto es el ingenio; hacer lo que es imposible a las personas de ingenio; esto es el genio.
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¡Con qué frecuencia se nos obligó a cargar con fortuna parcialidad hacia el injusto!
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Si el dinero es tu esperanza de independencia nunca lo conseguirás. La única seguridad que un hombre puede tener en este mundo es una reserva de conocimiento, experiencia y habilidad
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El amor entre un hombre y una mujer verdaderos e íntegros crea el pensamiento y la personalidad humana perfecta
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Tomé su mano, como lo hice antes. Me dirijo a ella, más bien tímidamente y al azar: el amor carnal no es la totalidad del amor ¡Es el amor!, respondió Marie.
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Quien dice pasión, dice debilidad; quien dice virtud, dice fortaleza.
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Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad
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El cambio se dará en el corazón de cada ser humano, cuando tenga la valentía y la sensibilidad suficiente para escuchar la llamada, puesta en cada individuo desde que el hombre es hombre
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La amabilidad es la forma más segura del desdén.
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Para gobernar se precisa firmeza, pero también mucha flexibilidad y paciencia.
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¿Cuántos se dan cuenta de lo que significa vivir, de la importancia de estar aquí y de las grandes posibilidades que tenemos?
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Demasiados compositores de nuestra época pretenden ser modernos, sin poseer el don de la originalidad. Y no comprenden que todo artista original es moderno por fuerza.
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A mi estómago poco le importa la inmortalidad.
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Cuanto más avances, tantos más lazos encontrarán tus pies. El sendero que a la meta conduce está iluminado por una luz única, la luz del arrojo, que arde en el corazón. Cuanto más osa uno, tanto más obtendrá. Cuanto más teme, tanto más palidecerá aquella
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Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay maner
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Puedes tú crear en este día las eventualidades para tu mañana.