Ella era equilibrada, distinta; exactamente el renuevo que mi sangre necesitaba.
Frases célebres sobre: mente. [Página 242]
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En la vida has ido consiguiendo muchas cosas, pero has fallado en lo esencial, es decir, has fracasado. Esa idea te deprime profundamente.
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Quizás fue su capacidad para sorprender lo que me deslumbró de ella, lo que a lo largo de los años me mantuvo tenazmente enamorado de ella.
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Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos
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Teme que el barro crezca en un momento, teme que crezca y suba y cubra tierna, tierna y celosamente tu tobillo de junco, mi tormento, teme que inunde el nardo de tu pierna y crezca más y ascienda hasta tu frente
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Entro despacio, se me cae la frente despacio, el corazón se me desgarra despacio, y despaciosa y negramente vuelvo a llorar al pie de una guitarra
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En un divorcio, no importa si el casamiento se acordó legalmente o no. La propiedad debe ser dividida de cualquier modo
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La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta.
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Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos
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Pero también su sensibilidad, que tan hábilmente disfrazaba de audacia.
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Advirtió que los niños tienen ineluctablemente la culpa de aquellas cosas de las que no tiene la culpa nadie
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Estamos tan bien instalados en la abundancia que no es fácil convencer al vecino de que se sacrifique seriamente para impedir el calentamiento del planeta y hacerlo invisible para millones de personas
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La fama no tiene un lugar donde agarrarse que sea realmente positivo
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Siempre he dicho que soy un hombre sencillo que escribe sencillamente
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La relación de dos se establecía perfectamente entre una persona y un libro
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Había motivos para estar triste y para desesperarse y para desear morir, y algo notaba él que se desgajaba amenazadoramente en su interior, aunque el Sol brillase eternamente, aunque cantasen preciosos los pájaros en el exterior; nada podía consolarle, na
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¡Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad! La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta
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El ajedrez procura una suerte de inteligencia que sirve únicamente para jugar al ajedrez.
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Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.
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Qué aberración y no otra cosa es el hombre mera y exclusivamente racional.