Mantén tu mirada fija más allá del horizonte mientras haces todo lo necesario ahora.
Frases célebres sobre: mirad. [Página 19]
Hay un total de 379 freses célebres sobre "mirad" este sitio web. [Página 19]
-
-
Para la muerte y para el amor, para las miserias que creemos grandezas, la Naturaleza tiene el mismo gesto dulce, la misma mirada candorosa de Volvoreta, la misma misteriosa tranquilidad.
-
Los poetas son admirados, de ordinario, después de muertos
-
Ella lo miraba con una mirada intensa en la que había incomprensión y anhelo como pidiéndole al mismo tiempo que no se fuese y que no dejase de partir por aquello de que todo era imposible entre ambos
-
Diez miradas para ver la belleza que se presenta entre un sueño y una catástrofe.
-
Tengo una atmósfera propia en tu aliento, la fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas, con su propio lenguaje de semilla.
-
Las bellas mujeres merecen aunque sea una mirada.
-
A menudo he admirado la forma mística de Pitágoras, y el secreto mágico de los números.
-
Húmedo le estrechó la mano y, en lugar de la zarpa aplastante que esperaba, sintió el apretón firme de manos de un hombre honorable y contempló la mirada tranquila, honrada y tuerta de Asidor D'Oropel.
-
Para mí la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada al cielo, un grito de agradecimiento y de amor en las penas como en las alegrías.
-
Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto para llenar el corazón del que amamos
-
Yo sé el camino para poder hallarte. La muerte me ha mirado caminar por sus valles.
-
Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos
-
Tan grande como la turba de los admiradores es la turba de los envidiosos.
-
En el día de hoy, después de los avatares de la política, de los problemas que hubo en mi partido, lo que tengo es una mirada mucho más comprensiva, incluso hacia los que han sido mis adversarios
-
Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío, junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas de tu abrazo, de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas, sentí de pronto el infinito vacío de su ausencia.
-
A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra.
-
No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.
-
Hay en tu mirada yo no sé qué cosa, que en mis fibras penetra y penetra como espada sorda.