Como un día me la diste viva tu imagen poseo, que a diario lavan mis ojos con lágrimas tu recuerdo.
Frases célebres sobre: ojo. [Página 72]
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Este perfume intenso de tu carne, no es nada más que el mundo que desplazan y mueven los globos azules de tus ojos, y la tierra y los ríos azules de las venas que aprisionan tus brazos.
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Hoy no lució la estrella de tus ojos. Náufrago de mí mismo, húmedo del brazo de las ondas, llego a la arena de tu cuerpo en que mi propia voz nombra mi nombre, en que todo es dorado y azul como un día nuevo y como las espigas herméticas, perfectas y calla
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Parecía la amapola que ayer vi en el cementerio, sus rojos labios que ansiaban darme los últimos besos.
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Tengo los ojos rendidos de tanto mirar tu cara, si los cierro, no es que duermen, es tan sólo que descansan.
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Cuando me esté retratando en tus pupilas de fuego, cierra de pronto los ojos por ver si me coges dentro.
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Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacífico un guerrero.
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Quisiera tener un rizo de tu oscura cabellera, para gastarme los ojos en sólo mirar sus hebras.
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Tus ojos son un delito negro como las tinieblas, y tienes para ocultarlo bosque de pestañas negras.
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Las lágrimas corren por mis mejillas sin que experimente la necesidad de entornar los ojos. ¿Qué me hace llorar así? De tanto en tanto. No hay nada aquí que pueda entristecer. Tal vez se trate de cerebro licuado. En todo caso, la felicidad pasada se me ha
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Sé que tengo los ojos abiertos, a causa de las lágrimas que de ellos manan sin cesar.
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Qué claro y sencillo se vuelve todo, cuando se abren los ojos hacia el interior, a condición desde luego de previamente haberlos asomado afuera, para mejor gozar del contraste.
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Yo, que no sé nada, sé que mis ojos están abiertos, porque las lágrimas no dejan de caer.
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Los ojos consumidos por las injusticias se entretienen abyectos en todo aquello por cuanto han rogado durante mucho tiempo, en el último, el verdadero ruego al fin, el que nada pide.
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Baste el instante de cerrar un ojo para hacer de un hombre pacífico un guerrero.