Hay cuatro tipos de personas en el mundo: los amantes, los ambiciosos, los observadores y los tontos. Éstos son los más felices.
Frases célebres sobre: ore. [Página 121]
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En el mundo hay cuatro clases de personas: los enamorados, los ambiciosos, los observadores y los imbéciles. Estos últimos son los más felices
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Cuando amamos algo generalmente las emociones dominan nuestras acciones. Este es el regalo y el desafío que los emprendedores enfrentan día a día. Las compañías con las que soñamos y construímos pasan a ser algo intensamente personal. Son nuestras familia
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La familia de artistas está comprendida en un conjunto más vasto: en el medio que le rodea y cuyos gustos comparte. Porque hemos de considerar que el estado de las costumbres y el estado de espíritu es el mismo para el público y para los creadores del art
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Ten paciencia, alma mía: tú has sufrido cosas peores
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La relación que existe entre los autores mediocres y la crítica mediocre es más o menos ésta: ninguno se fía del otro.
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Míseros mortales que, semejantes a las hojas, ya se hallan florecientes y vigorosos comiendo los frutos de la tierra, ya se quedan exánimes y mueren.
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La raza de los hombres es como la de las hojas: cuando una generación florece, otra declina
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La piel de color moreno el pelo color carbón... ¡Y en lo oscurito del pecho donde duermen los recuerdos colorado el corazón!
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En la trasmisión de la cultura humana la gente siempre trata de repetir o replicar, de pasar a la próxima generación las habilidades y valores de los progenitores, pero ese intento falla inevitablemente, porque la trasmisión cultural está conectada con el
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La verdad es que el heresiarca era semejante a todos los hombres, pus todos son a la vez pecadores y santos, cuando no son criminales y mártires.
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No son los dos sexos superiores o inferiores el uno al otro. Son, simplemente, distintos.
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El liberal español unía al defecto común a todos los liberales del mundo, a saber, una ceguera de colores que sólo le permitía ver el antiliberalismo negro, pero no el rojo: la vieja tradición anticlerical
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La semilla de la verdad puede tardar en florecer; pero al final florece, pase lo que pase
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Defender a la patria siempre, antes morir que ceder la patria a los traidores
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¿De qué tiene miedo? Aquí solamente estamos nosotros, el viento y los perros. La lista de los testimonios tranquilizadores no era, a decir verdad, muy feliz: el viento es parlanchín por definición, y el príncipe era a medias siciliano. De absoluta confian
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No puede uno confiarse a sus superiores cuando ha triunfado donde ellos fracasaron
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No puede uno fiarse de sus superiores cuando ha triunfado donde ellos fracasaron.
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Se puede hacer una guerra sin piedad contra los guapos, los listos y los triunfadores, pero no contra los que no tienen ningún atractivo.
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Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.