Pronto cansa la altanería de una mujer hermosa; nunca aburre la de una mujer buena.
Frases célebres sobre: pro. [Página 254]
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Las lenguas siempre tienen veneno que propagar
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Siempre se es engañado fácilmente por lo que se ama, y el amor propio nos inclina a engañarnos a nosotros mismos.
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Tartufo conoce a quien engaña, aprovechase ofuscándole con cien apariencias y con su hipocresía le saca sumas a toda hora, adquiriendo además el derecho de censurarnos a todos.
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La timidez es la desconfianza del amor propio, que deseando agradar teme no conseguirlo
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Los hombres son todos parecidos en sus promesas. Sólo en sus acciones es que ellos difieren
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Si puedes ver los problemas en el aire, no respires
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Las naciones nacen en el corazón de los poetas, pero prosperan o mueren en manos de los políticos.
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Mi experiencia no es sino una serie de actos refiriéndose mutuamente y mantenidos juntos por la unidad de un propósito directivo.
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La pobreza no la crea la gente pobre. Ésta es producto del sistema que hemos creado, por ende hay que cambiar los modelos y conceptos rígidos de nuestra sociedad
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Los negocios sociales son empresas creadas para resolver problemas... Si todos creemos en ello, desaparecerá la oscuridad
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Nuestro trabajo en Grameen Bank nos mostró que la gente pobre tiene habilidades que permanecen inutilizadas, y que son capaces de cambiar su propio destino si se le dan las oportunidades correctas
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Ante un problema, revisamos las reglas de un banco tradicional y las hacemos totalmente al revés. Es decir, mientras más necesita una persona, más prioridad le damos
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Es la repetición de afirmaciones lo que lleva a creer. Y cuando el creer se transforma en una convicción profunda, las cosas comienzan a suceder.
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Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
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Ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio
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La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino sólo sobre la ajena.
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Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
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Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
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Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies.