El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
Frases célebres sobre: rein. [Página 18]
Hay un total de 434 freses célebres sobre "rein" este sitio web. [Página 18]
-
-
Por lo cual, sucedía que, cuando la reina quería cabalgar, montaba con más gusto el palafrén cuidado por éste que por ningún otro; cuando eso ocurría, éste lo reputaba grandísimo favor y no se apartaba del estribo, teniéndose por feliz si podía tocarle la
-
Se puede entrar en el reino de Dios hasta por la puerta negra del pecado.
-
El destino no reine sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad
-
No pensaré mal de ti por contarme qué es psicológicamente lo que de verdad te ocurre. Sé que en el fondo de las cosas espirituales reina la oscuridad, y que en el fondo de las cosas físicas, la suciedad; pero pienso que es una cosa placentera para algunas
-
El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.
-
El arte de reinar es organizar la idolización
-
Aquello era un poco de vida en la casa de los muertos, porque allí la muerte reinaba soberana. Ella también desbordaba de la tierra, que había arrojado fuera su exceso de cadáveres.
-
Allí donde reinan la quietud y la meditación, no hay lugar para las preocupaciones ni para la disipación.
-
Dichoso reino cuyo rey sabe llorar y enternecerse; se escandalicen los bravos, que el Rey de reyes sabemos que lloró y nos hizo venturosos en sus lágrimas y en sus dolores
-
Es real lo que la imaginación reinventa.
-
Las mujeres son las reinas de los jóvenes, las compañeras de los adultos y las nodrizas de los viejos
-
En la escala del amor, la mujer está unos peldaños por encima del hombre. El día en que el amor domine sobre la violencia, la mujer será la reina del mundo
-
En Cartagena te vi muy realista diciéndole Majestad a Juan Carlos de Borbón ... Seguile diciendo en adelante Majestad a la impunidad porque ella es la reina de Colombia.
-
Busca otros reinos, hijo mío, que el que poseo es pequeño para tí.
-
Busca, hijo mío, un reino igual a ti, porque en la Macedonia no cabes.
-
En el ajedrez, lo más importante no son el rey y la reina, sino los peones, el hombre.
-
¡Nunca pretendí ser una reina! Cleopatra era un papel y yo una actriz.
-
El poeta es un rey en su reino. Su imperio es la imaginación, en la que hay mansiones ilimitadas.
-
Ya conocen a la Reina, ahora, les hablaremos de su país.