Nada más santo en esta vida nuestra que la primera revelación del amor, el palpitar primero de sus alas de seda.
Frases célebres sobre: tar. [Página 380]
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El deber es la necesidad voluntaria, la carta de nobleza del hombre
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No puedo contentarme con tener razón yo solo
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Nada muestra mejor el carácter de cada cual que su manera de portarse con los necios
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Durante cierto tiempo puede uno estar alegre interiormente, pero a la larga la alegría deben compartirla dos
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Quita a un hombre corriente las ilusiones de su vida y le quitarás también la felicidad
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¡Luego vendrá la primavera y el hermoso cielo azul! Quizá podamos viajar entonces. ¡Volver a ver el mar! ¡Oh! ¡Qué felicidad vivir y estar contentos!
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Hay otra que debo atender desde luego, y quiero pensar, ante todo, en educarme a mí misma. Tú no eres hombre capaz de facilitarme este trabajo, y necesito emprenderlo yo sola. Por eso voy a dejarte.
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La verdad es, ve usted, que el hombre más poderoso del mundo es el hombre que permanece más solitario.
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Como has cometido la imprudencia de confiar a personas ajenas este asunto, que era un secreto exclusivo de la dirección, ya no es posible ocultarlo. Circularán toda clase de rumores que las malas lenguas de la población se encargarán de alimentar y abulta
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Cuando la vida deja de presentarse como una promesa, no por eso deja de ser todavía una tarea
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Un pueblo oprimido tiene derecho a levantarse y a romper sus cadenas en cuanto pueda.
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El trabajo pesado es por lo general la acumulación de tareas livianas que no se hicieron a tiempo.
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Se puede experimentar tanta alegría al proporcionar placer a alguien que se sienten ganas de darle las gracias.
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Cuando todo parezca estar en tu contra, recuerda que los aviones despegan con el aire en contra, no a favor
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Primero meditar, luego decidirse.
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Tengo confianza en el abismo de la gente. ¡Y esas palabras me apuñalaron en el corazón y me dilataron con horror las pupilas de mis ojos, porque me pareció de repente, en un instante, que él entendía lo que estaba diciendo!
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Si ha hecho castillos en el aire, no ha perdido el tiempo; allí es donde deben estar. Ahora, póngales cimientos.
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Nunca es tarde para abandonar los prejuicios
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Un grano de oro puede conquistar mucho, pero no tanto como un grano de sabiduría