Una autoridad que se funda en el terror, en la violencia, en la opresión, es al mismo tiempo una vergüenza y una injusticia
Frases célebres sobre: tiemp. [Página 65]
Hay un total de 3033 freses célebres sobre "tiemp" este sitio web. [Página 65]
-
-
Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo
-
Tu estás joven, hijo mío, y cuando pasen los años el tiempo hará sus cambios y hará retroceder muchas cosas que expresas en tus opiniones actuales. Contrólate, por lo tanto, y no sirvas de árbrito para juzgar el mundo.
-
El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.
-
Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien
-
Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.
-
Beber sin sed y amar en todo tiempo es lo único que diferencia al hombre del animal.
-
El arte no está hecho para nadie, y es, al mismo tiempo, para todos.
-
El tiempo es infiel a quien de él abusa
-
El hombre de nuestro tiempo, más que inmoral es bruto. Le gustan las diversiones estúpidas y un poco infantiles, quiere comer, beber y lucir. Lo mismo les pasa a las mujeres.
-
El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido. San Pio de Pietrelcina, el Padre Pio.
-
El tiempo es un gran maestro que arregla muchas cosas.
-
Se va el tiempo, mi amiga... Mas no es cierto: somos nosotros ¡ay! Los que nos vamos. Ni de ti ni de mí quedará huella. Y cuando tú estés muerta y yo esté muerto, nada habrá de este amor de que hoy hablo ámame, entonces, mientras eres bella.
-
El tiempo se va, el tiempo se va, señora, no el tiempo, sino nosotros nos vamos...
-
No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo.
-
En nuestro tiempo, entre comunistas y fascistas, hay una gran sinpatía por los burócratas y un fondo de animosidad contra los que no lo son.
-
Callejear no es detener el tiempo, sino adaptarse a él sin que nos atropelle
-
La clave para retener a clientes es la satisfacción de los clientes. Un cliente muy satisfecho se mantiene leal más tiempo, compra más, habla favorablemente acerca de la empresa y sus productos, presta menos atención a la competencia y es menos sensible a
-
Saber proponer lo efímero se ha convertido en una de las mayores virtudes de nuestro tiempo
-
Una capital, por el contrario, se abre a las mercancías, a las ideas, a los emigrantes, da publicidad a sus últimos caprichos. La provincia detestaba semejante obscenidad. Ese pretendido lustre le parecía una baratija se tomaba tiempo para asimilar lo que