El pasado es una especie de lámpara puesta a la entrada del porvenir para disipar una parte de las tinieblas que lo envuelven.
Frases célebres sobre: ven. [Página 272]
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Esquivando una abeja de la flor, incliné mi cabeza y, cogiéndola luego por el tallo, escuché y oí, clara, la palabra... ¿Pronunciaste mi nombre? ¿O bien dijiste...? Sí, alguien dijo: ¡Ven!, mientras yo me inclinaba. Si acaso lo pensaba, no lo dije en voz
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Los libros en prosa son perros de muestra que yo crío y vendo para mantener a mi gato.
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No ahora, ni mañana, sólo ayer, un largo ayer inventado por nosotros para tragar hoy con mañana.
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Sólo aquellos que se atreven a dejar mucho puede lograr mucho
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Todo lo que hay de bueno en nuestra civilización es resultado del comercio, el clima, el suelo, la situación geográfica, la industria, la inventiva, el descubrimiento, el arte y la ciencia.
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Castigo no es prevención.
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Una persona malvada es como una ventana sucia, nunca deja pasar el brillo.
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En ciencia el reconocimiento se concede al hombre que convence al mundo, no a aquel a quien se le ocurre la idea.
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El venenoso griterío de una mujer celosa resulta más mortífero que los colmillos de un perro rabioso.
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Si pudiera exaltar tus bellos ojos y en frescos versos detallar sus gracias, diría el porvenir: Miente el poeta, rasgos divinos son, no terrenales.
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Cada producción de un artista debe ser la expresión de una aventura de su alma.
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Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.
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Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y no uno detrás del otro.
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¡Oh, tú, invisible espíritu del vino, si no tienes otro nombre con el que puedas ser convencido, deja que te llamemos demonio!
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Las heridas que no se ven son las más profundas.
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El porvenir de un hombre no está en las estrellas, sino en la voluntad y en el dominio de sí mismo
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El juramento de un enamorado no tiene más fuerza que la palabra de un mozo de cervecería. Uno y otro no sirven sino para confirmar o certificar cuentas falsas.
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Desesperar de la victoria ayuda a menudo a vencer.
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Si a cada cual se tratase como se merece, ¿quién evitaría las desventuras?