Y aunque yo tuviera el alma llena de las más dulces sensaciones, no sabría hacer feliz a quien en la suya no tuviera nada.
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe. [Página 14]
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
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... estoy seguro, no podrás aborrecer nunca a quien tanto te ha idolatrado.
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El problema que plantea el instinto de los animales sólo puede explicarse mediante la noción de mónadas y entelequias.
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El que con perspicacia reconoce la limitación de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección.
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El que no espere tener un millón de lectores que no escriba ni una línea.
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El que sabe aprovechar la ocasión, ese es el hombre oportuno.
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El requesón pisoteado, lejos de endurecerse, se desparrama.
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El talento se nutre en la soledad; el carácter se forma en las oleadas tormentosas de mundo.
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En la audacia hay un genio, fuerza y magia.
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Es la creencia en la Biblia, el fruto de profunda meditación, lo que me ha servido de guía de mi vida moral y literaria... Ha sido para mí un capital invertido con seguridad, y que me ha producido abundante interés.
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Es peligroso aquel que no tiene nada que perder.
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Es por consiguiente, lo mejor tener el mayor conocimiento posible de los objetos al observarlos, y de nosotros mismo al reflexionar sobre ellos.
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Es preciso haber encontrado una cosa para saber dónde está.
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Es preferible la injusticia al desorden.
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El día es excesivamente largo para quien no lo sabe apreciar y emplear.
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El espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral.
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El hombre que siente miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo.
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El hombre sólo se conoce a sí mismo por la acción.
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El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro, sea quien sea.
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El hombre yerra tanto como lucha.