Peligroso es el hombre que ya no tiene nada que perder.
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe. [Página 6]
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
-
-
¡Cómo te pareces al agua, alma del hombre! ¡Cómo te pareces al viento, destino del hombre!
-
Cuando oigo hablar de ideas liberales siempre me asombra ver como los hombres se entretienen tan a gusto con palabras hueras: ¡una idea no puede ser liberal! Deberá ser vigorosa, excelente y perfecta en sí misma para que cumpla con la divina misión de ser
-
El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo místico.
-
Donde arden lámparas hay manchas de aceite; donde arden velas, gotas de cera; únicamente la luz del Sol ilumina pura y sin mancha.
-
El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.
-
Es gran virtud del hombre sereno oír todo lo que censuran contra él, para corregir lo que sea verdad y no alterarse por lo que sea mentira.
-
La maldad no necesita razones, le basta con un pretexto.
-
La originalidad no consiste en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si no hubiesen sido dichas por otro.
-
Mi placer de crear era ilimitado. El talento productivo no me abandonó ni un instante durante algunos años; lo que se me ocurría durante el día y en estado de vela, se iba a menudo elaborando de noche, en ordenados sueños.
-
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
-
Pensar es fácil; actuar, difícil; transformar los pensamientos en actos es lo más difícil.
-
Todo aquel que aspira al poder ya ha vendido su alma al diablo.
-
Nada hay en éste mundo más digno de lástima que un hombre irresoluto que oscila entre dos sentimientos.
-
Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.
-
Un hombre y una mujer verdaderamente enamorados es el único espectáculo de este mundo digno de ofrecer a los dioses.
-
No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.
-
Toda teoría es gris, querido amigo, y verde es el dorado árbol de la vida.
-
Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida.
-
Donde se pierde el interés, también se pierde la memoria.