Cuanto más precisa y positivamente pueda definir lo que quiere, y cuanto más programe su cerebro para buscar y advertir posibilidades, tanto más seguro estará de obtener lo que quiere. Las oportunidades existen cuando son reconocidas como tales.
Frases célebres sobre: adv. [Página 13]
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La amistad, que en sí misma es un lazo sagrado, se hace más sagrada con la adversidad
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La adversidad es el primer paso hacia la verdad
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Pero llega un momento en que se torna principal obstáculo para la victoria este hábito de considerar más poderoso al adversario
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La vida pasa y el ser, como la bellota, como el niño, o a veces como el adulto, no advierte ese movimiento, ni lo impulsa ni lo estorba.
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En la política hay adversarios y correligionarios: estos últimos son los más peligrosos.
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El arte de la política consiste precisamente en saber cuándo es necesario golpear a un adversario ligeramente por debajo del cinturón.
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Soy muy analítica y a veces despiadada conmigo misma, por eso todas estas manifestaciones de afecto por mis años no hacen más que agudizar mis dudas: ¿Qué merezco yo de todo esto? Apenas miro para atrás advierto la gran distancia que existe entre lo que y
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Cuando advierto mi inutilidad en el mundo, pienso en aquella tremenda frase de Shakespeare acerca de King Lear, viejo, enfermo y loco: <<Ya no hacía más que usurpar a la vida>>
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Ya me lo advirtieron relajate y mete el freno, y yo ke no necesito un trago estoy enfermo
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La felicidad se cuela a menudo por una puerta que inadvertidamente dejaste abierta.
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En la prosperidad nuestros amigos nos conocen; en la adversidad nosotros conocemos a nuestros amigos
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En la prosperidad nuestros amigos nos conocen, en la adversidad los conocemos a ellos.
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El alemán posee libertad de opinión, por eso no advierte cuando le faltan la libertad de gusto y la de espíritu.
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Los mismos vicios que nos parecen enormes e intolerables en los demás, no los advertimos en nosotros.
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Emil podría estar satisfecho de sí mismo pero, como siempre, no lo está. Todo eso le ha recordado que debe correr más rápido, organizar mejor sus fuerzas, reservar la energía para el final y, sobre todo, estudiar con atención la táctica de sus adversarios
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No sé cómo no los advirtieron, cómo no se sintieron quemados ni traspasados, mis ojos debían ser como ascuas o agujas.
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Tú pretendes meterme esa idea en la cabeza, pero te advierto que yo no tomo mis ideas de los demás
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Más vale un abrojo de experiencia que toda una selva de advertencias
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Una espina de experiencia vale más que un bosque de advertencia.