Me pregunto chica bella, radiante como la rosa, si eres mujer o eres diosa, lucero o brillante estrella.
Frases célebres sobre: estrella. [Página 16]
Hay un total de 451 freses célebres sobre "estrella" este sitio web. [Página 16]
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La noche muestra a las estrellas y a las mujeres bajo una luz mejor.
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Me estuve riendo - le dije 'Papá, ¿cómo te estrellas con un coche a 50 km/h?'
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Un poco de cielo y un poco de lago donde pesca estrellas el glácil bambú, y al fondo del parque, como íntimo halago, la noche que mira como miras tú.
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Todo, amada, en tu ausencia siempre larga te llora: el silencio y la estrella, la sombra y la canción, lo que duda en la dicha, la que en la duda implora. Y luego...Este profundo sangrar del corazón.
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Ten una voz, mujer, que sea cordial como mi verso y clara como una estrella.
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¿Qué importa que la estrella esté remota y deshecha la rosa? Aún tendremos el brillo y el aroma.
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Todos nosotros somos seres de luz. Fuimos formados originalmente en el corazón de las grandes estrellas rojas, hace miles de millones de años.
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Para quien busca, siempre habrá una Estrella como la de Belén que ilumine su camino.
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No soy una gran estrella, sólo soy una mujer que se dedica a una profesión que adora a la que dedica mucho tiempo y con unos horarios un poco raros. Nada más.
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Las estrellas están ahí, solo debes mirarlas
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Las estrellas próximas a la luna tenían un brillo pálido; éste se hacía más intenso cuanto más apartadas se hallaban del círculo de luz donde enseñoreaba la gigantesca luna.
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Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música.
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La estrellas están desordenadas
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Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.
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Los países son como las estrellas: pueden resplandecer y brillar siglos enteros después de su extinción.
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El descubrimiento de un nuevo plato contribuye más a la felicidad del género humano que el descubrimiento de una nueva estrella.
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Un día desaparecemos con un leve roce como hojas muertas y nos transformamos en polvo y nos convertimos en chispas de estrellas y cantamos y flotamos felices con abrigos de fuego.
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Una ola de una alegría más tierna escapó de su corazón para correrle en cálido torrente por las arterias. Como el tierno calor de las estrellas, rompieron a iluminar su memoria.
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Hay que verlo para creerlo. Tus ojos estrellados y tu cuello de alabrasto me robaron el corazón.